Dejé de observar la habitación y me centré en ponerme algo cómodo. Opté por unos vaqueros, unas zapatillas, y una camiseta de manga larga de algodón. Cuando estaba atando los cordones de las zapatillas,entró Blake a mi habitación.
-Son increíbles.
-Demasiado grandes. En una cama de la mitad de tamaño dormimos mi prima Sarah y yo.
Me puse a observarle. Parecía que nos habíamos puesto de acuerdo. Iba con vaqueros,zapatillas y una camiseta de algodón. Me puse a reírme,y él también sonrió.
-¿Qué pasa?
-¡Que parece que nos hemos puesto de acuerdo!
Se puso a observarme y me dió la razón.
De repente,entró Erin llamándonos para que fuéramos a comer. Fuimos al comedor,y me quedé sorprendida con la cantidad de comida que había para solo cuatro personas.
-Erin, esto es una exageración. Es demasiada comida para cuatro personas.
Blake me dió la razón.
-Menudo despilfarro.
Comenzamos a comer. Había pollo asado,varios pescados, verduras, arroz... De todo. Me serví un poco de arroz y un muslo de pollo.
Haymitch se extrañó al ver que comía tan poco,ya que, según él,debíamos comer para estar fuertes en la arena.
-Kira, ¿Por qué no te sirves más?
-Por que el capitolio me quita las ganas de comer, Haymitch.
Blake asintió, y me cogió la mano.
-Kira, esfuérzate. Por los juegos. Por mí.
Me serví un poco más de arroz, y me comí todo. Media hora después, bajamos a nuestro primer entrenamiento. Me puse el uniforme, comodísimo,y me recogí el pelo.
Haymitch nos acompañó a Blake y a mí, y se quedó observando de lejos para aconsejarnos.
Rápidamente,me dirigí hacia la zona del arco, para que ningún tributo la cogiese primero.
Entré dentro,y seleccioné un ejercicio de dificultad alta para ver hasta donde podía llegar. Empezaron a correr hacia mí distintos objetivos, a los que yo derribaba con mis flechas. Uno tras otro,no fallé ni un sólo tiro. Cuando me dí la vuelta para salir del recinto,todos los tributos me miraban boquiabiertos. Al salir,me dirigí a Damien.
-Esto es lo que te voy a hacer en la arena.
Volví hacia donde estaba Blake, que entrenaba con una ballesta. A él se le daba genial.
-¿Qué tal lo llevas?
-No mejor que tú y tu arco. Eres genial.
-En serio...
-Estoy muy animado. Manejo la ballesta genial. ¿Te enseño?
-¿No es muy pesado para mí?
-Te acostumbras.
Me indicó como se hacía. Se puso detrás de mí, y me dijo como se sujetaba. Probé, y acerté en todo el blanco.
-¡Ves!¡Puedes con todo!
-¡Muchas gracias!
Estábamos celebrando mi éxito, cuando me giré. April,la tributo del distrito 5, con la edad de Sarah, estaba entrenando con el arco, y no podía con él. Todos se reían de ella.
Me acerqué a April, y ella se sorpendió al verme.
-Hola April. Soy Kira, del distrito 12.
-Hola Kira...
-¿Necesitas ayuda? He visto que no puedes arreglártelas bien...
-Pues te lo agradezco. La verdad es que no puedo hacerlo bien. No consigo cargar con el arco.
-Mira, lo primero que haces mal es cargar todo el peso en el brazo. Si te colocas un poco más recta el peso se repartirá en la espalda, y no te costará tanto.
April probó, y realizó un tiro bastante bueno.
-¡Ves! Ahora, debes entrenar un poco para mejorar, pero el truco es repartir el peso.
-¿Por qué me ayudas?
-Porque me ofrecí voluntaria para salvar a mi prima Sarah,de tu edad, y quiero que estés en igualdad de condiciones que nosotros. Esfuérzate.
-Lo haré. Muchas gracias, Kira. Lo tendré presente.
-Céntrate en ser lo mejor que puedas. Sobretodo ten cuidado con los tributos del 1 y 2. Son profesionales.
-Ya lo tengo controlado. Tengo mis secretillos.
-Me alegro.
A continuación me dirigí al puesto de lanzamiento de cuchillos. Es lo que peor llevaba, pero con entrenamiento, mejoraré bastante.
Después,volvimos a nuestros alojamientos para darnos una ducha y cenar.
Entré a una especie de cabina. Había oído que se llamaba Ducha, pero nunca la he usado. Siempre he utilizado la bañera.
Me quité la ropa, y entré,cerrando la puerta.
Apreté un botón, y un apestoso jabón con olor a rosas se vertió encima mía.. Qué asco, no lo soporto. Me recuerda a Snow.
Por fin conseguí abrir el agua, y no paré de frotar mi piel hasta dejarla roja,para que se fuese el olor.
Conseguí emplear un jabón de un olor especial, me recordaba al bosque. A mi casa,a mi familia. Me terminé de duchar, y me vestí. Pero el olor de aquel jabón me había embriagado, y, no pude evitar ponerme a llorar. Estuve llorando durante casi media hora. Como en el salón se extrañaban de que no estuviese, Blake me vino a buscar. Cuando entró en mi habitación, me encontró en una esquina, débil, indefensa, llorando desconsoladamente.
-Kira, cariño, ¿Qué te pasa?
- El jabón...
- ¿Qué pasa con el jabón?
-Huele a bosque. Al bosque donde cazo. Y me he puesto a recordar a mi familia... Sé que no voy a volver.
-Vas a volver. Eso tenlo por seguro.
-¡Has visto a los profesionales!¡Son invencibles!
-¡¿Te has visto a ti con el arco?! ¡Tú eres invencible!¡Si acertaste a la primera con la cerbatana!
Anda, vístete y ven a cenar.
-No tengo hambre. Estoy cansada. Voy a dormir.
-Vale,se lo diré a Haymitch y a Erin.
Blake se fue, pero a los diez minutos vino.
-Sabes que te digo... Yo tampoco tengo hambre.
-¿Te quieres quedar conmigo?
-Por supuesto, Kira.
Así que, así nos quedamos. Abrazados. Dormimos juntos toda la noche, y, un poco antes del desayuno,se fue a su habitación,despidiéndose de mí con un beso.
Cuando se fue,me quedé pensativa. No puedo parecer tan sensible, ya que los tributos irán a por mí. Debo luchar y ser fuerte, para que Blake se centre en sus juegos. Me lo dijo mi madre, debo luchar para vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario