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Hola. Soy Elena, la escritora del blog. Vereis, a parte de la profunda inspiración que me brinda mi mente, no hay nada que más me inspire y me dé ideas que vuestros comentarios y vuestras críticas constructivas.
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lunes, 6 de enero de 2014

Capítulo 13: Tercer día de supervivencia de Kira.

Me desperté con el sonido del caudal del río. Abrí los ojos, y Blake estaba a mi lado. Por muy mal que estuviera, mientras que Blake esté a mi lado, todo irá bien. Ayer ninguno de los dos estuvimos despiertos para la proyección de los tributos caídos, así que no sé a ciencia cierta quienes quedamos. Sólo se que se han escuchado 12 cañonazos.
Al intentar mover mi piernaver como estaba, desperté a Blake.
-¡Mi pierna está casi curada!
-Me alegro, Kira.¿Y la cabeza?
-Ya no me duele nada.
Noté que Blake estaba alicaido, lo que es completamente normal. Está sin su familia, pasando calamidades, y viéndose obligado a matar a personas inocentes que tienen familias.
-Blake, cariño,¿Estás bien?
-No Kira, no estoy bien. Soy un monstruo. he matado a seis personas, los tributos del 7, 8 y 9. Ellos no tenían culpa de nada. Lo he hecho para sobrevivir Kira, y para ayudarte. Y lo peor es que sus familias me odiarán por ello.
-Blake, cuando nos eligen en la cosecha, las familias saben el riesgo que corren. Pero yo también soy un monstruo. He matado a dos personas. A James y a Creig. Era un niño de 15 años.
-Esto no es culpa nuestra, Kira. Es culpa del capitolio. Si no existieran los juegos, nadie moriría. Tú y yo seríamos felices en la Veta. Con nuestras familias.
-Si...
Empecé a llorar, pero Blake me silencio con un beso.
-Vas a volver.
De repente me abrumó la realidad de sus palabras. Él se jugaría la vida por mí, y yo me quedaría sola, sin él.
- No Blake. Si tú te quedas aquí, yo me quedo contigo.
-Kira...
-No. Tenlo muy presente. Siempre estaremos juntos. Y si a ti te pasa algo... No voy a volver.
Blake y yo nos dimos otro gran beso, y nos abrazamos. Comimos algo, y salimos de la cueva, dispuestos a cazar algún animal, o recoger bayas. Rellené las cantimploras para el camino,y emprendimos la marcha.
Seguimos el curso del río, dispuestos a llegar a su nacimiento. Allí habría multitud de bayas. Así que no nos lo pensamos dos veces.
Llevábamos una media hora caminando,y todo marchaba bien. Yo iba en guardia con el arco, y Blake, con los cuchillos arrojadizos. Estábamos juntos.
Íbamos a entrar a la zona del bosque, cuando oí un grito. Un grito de ayuda.
-¡Kira!¡Ayúdame,Kira!
Era April. Estaba en peligro. No podía evitar ayudarla. Tan solo tiene 12 años.
-¡Blake,cúbreme!
Fui corriendo hacia donde estaba la voz, sin fijarme si me estaban acechando, solo corría.
Cuando llegué hacia donde estaba April, me encontré con los tributos femeninos de los distritos 1 y 2 asestando una puñalada a April. Y escuché el cañonazo.
Cogí mi arco, apunté, y le asesté a la tributo del distrito 1 una flecha en toda la sien. Cuando la otra tributo lo vio, se giró, me miró, y se rió.
-Se lo tenía que haber hecho a tu querida primita.
Le clavé una flecha en el corazón, y otra en la cabeza.
-Pues ya no vas a poder hacerlo, Farrah...
Me acerqué al inerte cuerpecito de la pequeña April, y me arrodillé frente a ella,poniéndome a llorar...
-Siento no haber podido protegerte, April...
Y seguí llorando a sus pies. Le limpié la carita, y le abroché la chaqueta para que no se le viese la herida. A continuación, le di un beso en la frente. Blake también se emocionó, y colocó unas flores entre sus manos.
-Adiós mi niña.
Blake se despidió de ella con un adiós, amiga, y nos fuimos a seguir buscando bayas.Pero antes de irme, no pude evitar mirar hacia el cielo, y lanzar un beso al aire, lamentando no poder haberme despedido de ella. Seguro que el Capitolio nos mira. Cogimos multitud de bayas comestibles, y además matamos una especie de pavo.
Con ese botín nos dirigimos a la cueva.Cocinamos un poco del ''pavo'', y cenamos eso con unas fresas. Salí a rellenar las cantimploras, y me lave un poco la herida, aunque ya estaba casi perfecta. Entré,y me senté apoyando mi cabeza sobre Blake. Él me dio un beso, y me rodeó con los brazos. Así pasamos un rato,hasta que proyectaron las imágenes de los caídos. Quedábamos diez tributos. Cuando vi la imagen de April, lancé un beso al cielo. Después volví a entrar, y Blake y yo dormimos uno abrazado del otro. Sólo él me da tranquilidad.

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