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Hola. Soy Elena, la escritora del blog. Vereis, a parte de la profunda inspiración que me brinda mi mente, no hay nada que más me inspire y me dé ideas que vuestros comentarios y vuestras críticas constructivas.
Así que, de lector a lector, ya sabéis. Estoy encantada de que sigáis mi historia, pero os pediría que, al leer mi blog, dejáseis un breve comentario con vuestras opiniones e ideas.
¡GRACIAS DE ANTEMANO, Y QUE LA SUERTE ESTÉ DE VUESTRO LADO!

viernes, 10 de enero de 2014

Capítulo 16.

Bueno, todos nos hemos quedado con la intriga de que ha pasado con Kira y Blake.
El cuarto dia recibieron un grave ata que de rastrevíspulas, y se quedaron sin conocimiento, esperando que el grave veneno hiciera efecto.
¿Habrán sobrevivido?

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Me desperté muy confusa, en una especie de hueco muy apartado, cerca de la desembocadura del río. Me dolía todo el cuerpo. Observé mis brazos, estaba toda cubierta por unas hojas. Me habrán ayudado a recuperarme. Pero a girarme, ví a Blake, completamente herido. Tenía picaduras en su cara, en sus brazos,en la espalda.
Me preocupé bastante, y me puse a llorar. Estaba así por culpa mía. Si no me hubiese protegido, ahora estaría bien. Le toqué la frente, estaba ardiendo, así que empapé el pedazo de camiseta que él usó cuando estuve tan mal, y lo mojé con el agua que quedaba.
Cuando le estaba poniendo el paño, alguien se acercó a mi. Cogí un cuchillo,  y le tiré al suelo para verle. Era Jim.
-Ya te has despertado...¿Estás mejor? -¿Donde estamos?¿Que haces?
-Os ví inconscientes, y os traje aquí.
-Y ahora me vas a matar...
-¡Claro que no!
-¿Por qué lo haces?
-Por lo bien que te portaste con April. Nuestro distrito te estará muy agradecido.
-Pero no pude ir a socorrerla...
-No fue culpa tuya. La vengaste.
-Solo era una niña... ¿Cuántos quedamos?
- Has dormido cinco dias. Todavía no ha muerto nadie. Quedamos cuatro.
-Mira a Blake... No sé si sobrevivirá...Tiene mucha fiebre. Y las picaduras de rastrevíspulas... Tantos días así...
-Mientras que se le cambien las hojas, no irá a más. Mucha suerte. Iré a por Damien. Cuídate.
-Muchas Gracias Jim.
Se marchó, y yo me quedé velando a Blake. Parece mentira que me haya salvado tantas veces la vida, y esté tan indefenso.
Me quedé observando su cara. Tan guapo. Le amo, y no soportaré perderlo. Me puse a llorar, y a acariciarle.
-Blake, mi amor, tienes que vivir.
Me tumbé apoyando mi cabeza en su torso, y me quedé así, parada, aprovechando cada segundo a su lado. Pero un pitido me despertó. Venía de fuera. Había una cajita en el suelo. Apreté un botón, y la cajita se abrió. Era un recipiente con caldo. Junto a la caja, había una nota de Haymitch:
No vuelvas a insultar al capitolio, o tendras problemas.  Vuelve.
Haymitch tiene razón. El Capitolio puede hacer daño a mi familia.
No me tomé la sopa, y la guardé para Blake. Espero que despierte pronto.
Necesitaba agua para Blake, así que salí en busca de agua. No me gustaba dejarle solo, pero era imprescindible. Así que le dí un beso, cogí la mochila y mi arco, y me marché. El río estaba lejos, así que tenía que ir con cuidado. Damien estará cerca.
Tardé media hora en llegar, y rellené todas las cantimploras. Aproveché para beber, y lavarme un poco la cara. Debemos volver a la cueva, es el sitio más seguro.  De camino cogí unas bayas y fresas. Oí un ruido, pensando que era un tributo. Pero era un pavo. Sin pensarlo dos veces,lo cacé y volví a nuestro escondite. Cuando llegué,  solté el arco y la caza y humedecí el paño. Al ponérselo,se revolvió un poco.

-¡Blake, Blake!¿Me oyes?
Blake se me quedó mirando, y me acarició. Estaba fatal. Pálido, tenía escalofríos, y tenía los ojos muy rojos.
-Kira...Estás bien...
No me podía creer que estuviera despierto.pensé que no iba a volver a oír su voz.
-No hables.
Le dí un gran abrazo, y un beso. No le podía soltar.
-Pensé que te había perdido,Blake. Tenemos que trasladarnos a un lugar más seguro. Tenemos que volver a la cueva. Subiremos la colina. Hay una gran cuesta.
-Lo único que me importaba era que no te picaran mucho.
-Te quiero Blake.
Le calenté en unas pequeñas brasas el caldo, y se lo dí.
-¿Y tú Kira?
-A mi no me apetece.
Comí algunas bayas para que Blake se quedara tranquilo, y le conté que Jim nos había salvado,en agradecimiento por la ayuda que brindé a April.
Pero mi preocupación no cesaba. Estaba consciente, pero su fiebre cada vez iba a más. Le cambiaba los paños con mucha frecuencia,pero no había mejoras.
Después,nos tumbamos dispuestos a dormir, pero una voz estridente nos llamó la atención.
Tributos, estos juegos del hambre están siendo uno de los más duros. Estáis demostrando la fortaleza que os caracteriza, pero, a estas alturas, estáis rodeados de problemas. Por ello, mañana al amanecer, se celebrará un banquete en la Cornupia, con lo necesario para que desaparezcan vuestras dolencias.
Y recordad, que la suerte esté siempre de vuestro lado.
Miré a Blake, y le dí un gran beso.
-¡La solución para que sanes!
-¿Y a qué precio, Kira? Quieren vernos morir.Será un baño de sangre. No vayas.
-Diste la vida por mí, y yo haré lo mismo.
-Kira, por favor...
Blake estaba muy preocupado, y no le podía dejar así. Así que le tranquilicé diciendo que no iría,pero no era cierto.
Mañana me jugaré la vida por él.

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