Bueno tributos, este es el cuarto día de supervivencia de nuestra pareja. Kira se ha visto marcada por el cruel asesinato de April, y tardará en superarlo. Cada vez tiene mas claro que permanecerá al lado de Blake, y no le importa morir siempre que sea a su lado.
En este capítulo, la tragedia se ensañará con Kira y Blake.
Así que.... Disfrutadlo!!!
***************
Me desperté repentinamente.Había tenido una pesadilla. Damien y un grupo de mutos iban a la veta y atacaban a mi familia.
Al despertarme, empecé a respirar con dificultad del susto, mientras que salían grandes lágrimas de mis ojos. Blake se incorporó y me abrazó fuertemente, devolviéndole la fuerza del abrazo.
-Kira, tranquilízate. No ha sido nada.
-Era tan realista, Blake. Mi madre y Sarah...
-Están más que protegidas. Está mi hermana, nuestros amigos, mi madre... Están bien, ya verás... Dentro de nada estarás con ella en la casa de la aldea de los vencedores.
-No. No estaré con ellas. Yo sin ti no vuelvo.
-Kira... No digas eso...
-Blake, lo tengo clarísimo. Te amo. Y si te pasara algo... Me moriría yo también.
-¡No digas tonterías!Quiero que vuelvas...
-Me quedaré siempre contigo Blake.
-Te quiero Kira.
-Y yo también.
Nos dimos un apasionado beso, y nos volvimos a abrazar.
-Hasta el final Kira.
-Hasta el final, Blake.
Cocinamos un poco del pavo del día anterior, acompañándolo con unas bayas. Pero me detuve a observar unas de color negro, con un destello azulado.
-Blake, cariño, ¿has cogido estas?
-Si. ¿Por?
-Son jaulas de la noche, Blake. Son venenosas. Mueres a los pocos minutos de tomarlas.
-¡ Tiralás! Menos mal que las has visto antes...
Pero no hice caso a Blake. Las eché en el tarro de la pomada vacío, y me las guardé, por si pasaba algo. Nunca se sabe. Después, salimos a lavarnos un poco la cara. Me sentía muy sucia. Y pensar que voy a morir así... Llevaba unos cuatro dias sin bañarme...
Así que, cogimos nuestras armas, y nos dispusimos a ir de caza.
Sigilosamente, avanzábamos a través del bosque, buscando animales, bayas... Yo iba en guardia con mi arco, y él, con un gran cuchillo. Pero algo nos hizo parar, ya que oímos unas risas.
-Mierda. Vienen tributos.
-Corre Blake, subamos a aquel árbol.
Trepamos rápidamente, y nos sujetamos cada uno a una rama fuerte, con ayuda de las cuerdas. Me fijé bien quienes eran. Habían formado una alianza Damien, y dos tributos masculinos y femeninos. Comenzó Damien a hablar.
-Ya solo quedamos ocho. Nosotros cinco, ese Jim y la parejita. Kira es un peligro. Nos la tenemos que cargar ya. Casi me mata. Y Blake, se ha cargado a un montón de tributos... Pero Kira es su debilidad, en cuanto falte ella, se viene abajo.
-Jajjajaja
-Si
-Nos quedaremos acampando aquí. En cuanto esos tres mueran, nos separaremos. Pero dejadme a mí a Kira.
Yo me quedé pálida, susurrando a Blake que no hiciéramos ruido. Nos quedamos inmóviles. Así pasó toda la mañana, hasta llegar la tarde. Blake me hizo una señal, dirigiendo su mirada hacia un nido de rastrevíspulas. Como el nido estaba mas cercano a su rama, quiso ir él. Pero yo soy más ágil, por lo que no me costó llegar a él. Empecé a cortar la rama con mi cuchillo. Las rastrevíspulas empezaban a salir, y yo cortaba, empezando a marearme debido a las picaduras. Blake se dió cuenta, y acudió en mi ayuda. Con su gran cuchillo, siguió cortando la rama, hasta que lo consiguió, cayendo el nido sobre los demás tributos.
Empezaron a correr gritando, pero a los cuatro tributos más jóvenes no les dió tiempo a huir, y murieron. Debido al mareo, me cai del árbol, dándome un gran golpe en la cabeza. Seguía recibiendo picaduras, hasta que Blake acudió en mi ayuda.
-¡Kira, corre!
Pero no podía incorporarme. Así que me sujetó por los brazos, protegiendome. No pudo evitar exhalar un grito de dolor, pero, con el
mínimo resquicio de sus fuerzas, consiguió levantarme y ayudarme a caminar, huyendo de las rastrevíspulas. Una vez que estábamos en un lugar seguro, Blake comenzó a marearse, y perdió el conocimiento, pero no pude ayudarle, ya que yo también me desmayé.
En mi mente me pasó una especie de película sobre mi vida. El nacimiento de mi hermano, las cazas con mi padre, el accidente de la mina, la muerte de mi hermano, mis charlas con Sarah, la panadería, la cosecha...
Sabía que íbamos a morir, ya que el veneno de las rastrevíspulas es mortal, así que, comencé a ver todo negro, y me evadí.
Comentad!
Hola. Soy Elena, la escritora del blog. Vereis, a parte de la profunda inspiración que me brinda mi mente, no hay nada que más me inspire y me dé ideas que vuestros comentarios y vuestras críticas constructivas.
Así que, de lector a lector, ya sabéis. Estoy encantada de que sigáis mi historia, pero os pediría que, al leer mi blog, dejáseis un breve comentario con vuestras opiniones e ideas.
¡GRACIAS DE ANTEMANO, Y QUE LA SUERTE ESTÉ DE VUESTRO LADO!
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