Comentad!

Hola. Soy Elena, la escritora del blog. Vereis, a parte de la profunda inspiración que me brinda mi mente, no hay nada que más me inspire y me dé ideas que vuestros comentarios y vuestras críticas constructivas.
Así que, de lector a lector, ya sabéis. Estoy encantada de que sigáis mi historia, pero os pediría que, al leer mi blog, dejáseis un breve comentario con vuestras opiniones e ideas.
¡GRACIAS DE ANTEMANO, Y QUE LA SUERTE ESTÉ DE VUESTRO LADO!

domingo, 26 de enero de 2014

Concurso!!!

Hola, queridos tributos!!
Veréis, una chica, la escritora del blog lojuegosdelhambrecontinuancenizas, Van, está haciendo un concurso en el que mi blog participa. Así que, si os gusta mi blog,  ¡Votádme!
Ah, otra cosa, Que la suerte esté siempre de vuestro lado.

sábado, 25 de enero de 2014

Capítulo 22: Una nueva vida.

Al día siguiente,al abrir los ojos, me extrañé de estar en esta casa, tan grande, en un lugar tan vacío...
Extrañaba enormemente mi antigua casa, pequeña y pobre, pero el lugar donde nací y me crié.
Y ahora estaba en un lugar extraño, que no era mi verdadero hogar.
Esta casa tiene cuatro dormitorios con sus baños, en la que cada una ocupamos una habitación. Demasiados lujos.
Me puse el colgante que me dió Blake, y me puse ropa cómoda, ya que decidí ir a cazar.  Pasé al baño, me aseé, y me recogí el pelo en una trenza, similar a la que me hice en los juegos. Después me puse la chaqueta de mi padre, y me dirigí al bosque.
Allí estaba el árbol donde guardaba mi arco. Nada más cogerlo, un gran nùmero de recuerdos inundaron mi mente.
La brisa del bosque, el olor a naturaleza, el canto de los pájaros... Todo me recordaba que estaba en casa.
Me concentré, escuchando el entorno, y cazé seis ardillas. Con ese botín, una vez que guardé el arco, me dirigí a la aldea de los vencedores. Pero primero pasé por la casa de Haymitch para saludarle. Desde ayer no le veía, y estaba solo. No tenía familia,a nadie. Así que fuí con la idea de darle dos ardillas.
Al llegar a su puerta, me la encontré abierta, así que pasé sin llamar.
La estampa que me encontré fué funesta.
Estaba Haymitch, dormido en la mesa de la cocina, rodeado de tres botellas de whisky.
Me enfadé con él, ya que nos prometió que iba a dejar de beber, aunque, siendo como es, estaba resignada.
Entré, y le zarandeé, pero nada. Así que opté por algo rápido, le eché un vaso de agua en la cabeza. Al reaccionar, se asustó levantándose enérgicamente, tranquilizándose al verme.
-Eres tú...
-¡Me prometiste dejar de beber!
-Nadie lo ha cambiado, y no lo vas a cambiar...
Me enfadé, ya que se mostró muy arisco conmigo, y solté las ardillas sobre la mesa.
-Sólo venía a interesarme por tí y a traerte esto, pero ya me voy....
Cuando me disponía a salir, me sujetó de la mano, indicando que pasara, y cerrando la puerta.
-Estoy muy preocupado por vosotros. El Capitolio es muy peligroso. Debido a las heridas de Blake, la coronación se retrasó hasta que se recuperara.
-Será en breve...
-Si... Y será el tour de la victoria... Estarán pendientes de vosotros, ya que en algunos distritos ha habido algún que otro levantamiento...
-En el de April...
-Si. Por eso debéis parecer apoyar al Capitolio. Yo me rebelé, y perdí a mi familia... No quiero que os pase a vosotros...
-Por supuesto... Tendremos más cuidado...Pero....no abuses tanto del whisky...
-Lo intentaré.
-Y cambiaté de ropa...
-Jajajaja. Vale Kira...
-Bueno, me voy...
Me despedí de Haymitch, cogí las demás ardillas, y fuí a ver a Blake.  Llamé la puerta,y me abrió Kyle. Sabía que Kyle estaba con los padres de Blake en su antigua casa, y que sólo Bianca y él vivían en la nueva casa.
Al verme, me dió un abrazo y me saludó.
-¡Hola Kira!
-¡Hola campeón!¿Que haces aquí?
-Estoy de visita...
-¡Qué bien! ¿Está Blake?
-Si... ¡Espera!
Kyle se marchó corriendo, gritando que estaba en la puerta, hasta que llegó Blake a recibirme con un beso.
-Hola Kira..
-Hola Blake...¡Mira lo que traigo!
Al ver las ardillas, Blake empezó a reírse a carcajada limpia.
-¡ Y en todo el ojo!
- ¡Jajaja! ¡Si!
-Te queda muy bien el colgante...
-Si...
Me cogió de la mano, y me dirigió a la cocina. Al entrar, un olor a pan recién hecho me embriagó por completo. Pero la mayor sorpresa fué, cuando ví extendidos en la encimera, una hornada de pan recién hecho.
Me dirigí como una bala a coger uno, pero lo solté rápidamente,ya que, me quemé.
-¡Están ardiendo!
-¡Si están recién sacados!
Blake me llevó al fregadero, y colocó mi mano sobre el chorro de agua fría.
-Mucho mejor.
Los dos nos pusimos a reir, y nos dimos un beso. Soy la chica más feliz del mundo.
Después estuvimos hablando sobre la soledad de Haymitch, e ideamos una cosa:una cena en familia. Blake, Bianca, Sarah, Haymitch, y yo.
A Blake le pareció genial, así que, nos despedimos con otro beso, y me fuí a casa, a ducharme y desayunar. Blake me envolvió seis panecillos, y me dijo que ya estaban frios. Nos reimos y me fuí.
Al entrar en casa, dejé los panecillos en la encimera, y subí a ducharme.
Al salir, me puse unas bermudas y un blusón azul con pequeños puntitos blancos, la medalla, y bajé a preparar el desayuno.
Hice café, leche con cacao, y saqué la mermelada. Con el ajetreo, bajó mi madre extrañada, ya que era muy temprano. Cuando vió el desayuno con las dos ardillas, se quedó sorprendida, y se rió.
Después se subió a duchar, y yo subí a despertar a Sarah, ya que debía ir al colegio.
Cuando la desperté, me abrazó y me dió los buenos días.
Después bajó a desayunar, cogió la mochila, y la acompañé. Por el camino, me reiteró lo bonito que es el vestido que llevé a la cosecha, y se me ocurrió una idea. Llamaré a Noah.

lunes, 20 de enero de 2014

Capítulo 21:En casa

Una vez que el recibimiento terminó, y la gente nos felicitó, volvimos a nuestras humildes casas.
Debíamos recoger todo, y marcharnos a nuestra casa nueva en la aldea de los vencedores.
Nada más entrar por la puerta, me embriagó el característico olor a hogar. El olor de la leña calentando una olla con caldo... El ribete de la pared, el retrato de mi padre...
Aquí nací, y cuando salí hacia los juegos, murió mi inocencia. Resulta un tanto irónico.
Fuí hacia la habitación en la que estaban las dos camas duras y frías.  Al tumbarme en la que compartimos Sarah y yo, me volvió la nostalgia. Me parecía el colchón más cómodo que había visto en la vida.
Como no tenía muchas cosas que guardar, me tomé mi tiempo para guardar la imagen en mi cabeza, y empecé a recoger.
Mi vestido azul, mis zapatos, mis botas, mis dos pantalones, mi jersey, las camisetas y, la chaqueta de mi padre.
También ayudé a Sarah a recoger sus cosas: sus tres vestidos, las botas...
Cuando terminamos, cubrimos con sábanas los pocos muebles que teníamos, y eché una mirada atrás.
Iba a empezar una nueva vida, y debía dejar atrás mi pasado.
Cuando salimos nosotras tres, cerramos la puerta con llave, y colocamos algunos palos en la puerta para que no la abriesen.
La aldea de los vencedores esta bastante lejos, y las cosas pesaban, así que tardamos casi media hora en llegar.
Cuando llegamos, me quedé parada frente al arco de entrada. Las casas son muy grandes y señoriales, pero todo carece de vida. De las veinte casas, solo tres están pobladas. Que triste.
Al entrar a la casa, nos quedamos impresionadas.
La entrada era enorme, y a la derecha estaba la entrada a un gran salón, decorado con grandes muebles, en el que había una gran mesa de madera brillante y lustrosa.
A la izquierda, había una gran cocina,con los mejores electrodomésticos. Era increíble. Después había un gran acceso a un enorme y verde jardín.
En la planta de arriba estaban las habitaciones. Grandes y hermosas habitaciones.
Cuando entré a mi habitación,me quedé ensimismada.
Una gran cama, con mi propio baño, armarios... Lo que jamás pensé que tendría, pero al precio de haber matado personas.
Me senté en mi cama, y me quedé inmóvil, absorta en mis pensamientos, pero una vocecita me interrumpió.
-Kira, ¿Estás bien?
-Si, mi niña. ¿Y tú? ¿Te gusta esta casa?
-Mi cama es enorme, y hay un montón de ropa en mi armario... Pero me preocupas tú. ¿Te pasa algo?
-Has visto los juegos...
-Si. Lo importante es que estáis aquí, y que estás conmigo.
-Han muerto personas en mis manos... Soy una asesina.
-Te has esforzado por volver. Todos luchaban a muerte.
Además, ayudaste a esa chica, April...
Empecé a llorar, y Sarah me abrazó, consolándome.
-Siempre voy a guardar en la memoria las caras de los tributos caídos. Hubiese dado todo por no vivir esto, pero eres demasiado importante Sarah, te he echado de menos...
-Y yo Kira... Por cierto, todas las niñas de mi clase decían lo guapa que ibas a la cosecha, y en la gala... Me encanta tu vestido...
-Y a mi me encantó lo que me dijiste, Kira...
-Estarás cansadísima, pero...¿ Me acompañas mañana al colegio?
-Claro que sí... Ahora me daré un baño, y dormiré un poco.
-Vale...
Dicho y echo. Me dí un relajante baño con jabón de lavanda, y me quedé inmersa en ese mar de perfume, con la mente desconectada, un buen rato, hasta que salí dispuesta a secarme y vestirme. Pero me quedé observando mi silueta frente al espejo del baño.
Aunque no estaba mucho más delgada, tenía moratones, y señales en la espalda de las rastrevíspulas. Pero no me importaba, ya que estaba viva, para disfrutar de mi familia y de Blake el resto de mi vida, suerte que no han tenido el resto de tributos.
Me desenrredé el pelo, y me puse unos tejanos, una blusa blanca, y unas zapatillas, y fuí a ver a Blake. Desde que fuimos a recoger no le he visto.
Por la noche hace bastante frío, así que me puse la chaqueta de mi padre.
La casa de Blake está enfrente de la mía, así que tardé poco tiempo en llamar a su puerta.
Pasó tiempo hasta que me abrieron, era Bianca. Al verme, me volvió a abrazar, y me invitó a pasar. Me pidió la chaqueta para colgarla, y me invitó a pasar.
Pregunté por Blake, y me indicó que fuese al jardín. Al salir, le ví, sentado en el césped, mirando hacia el cielo.
Me acerqué a él, y le acaricié el hombro, saludándole con un dulce hola. Él me respondió con un beso, y me invitó a sentarme junto a él, rodeándome con su brazo derecho.
También me quedé mirando al cielo, acordándome de Jim y April, los dos únicos tributos que nos prestaron ayuda. Una lágrima salió de mis ojos, poniéndome a pensar en sus familiares, y el odio que sentirán hacia nosotros. Además, el año que viene seremos mentores.
Blake en el fondo me comprendía, y esos mismos pensamientos inundaban su mente.
Pero nos tenemos el uno al otro, y debemos aprovechar cada momento para olvidar nuestro pasado, los juegos del hambre.

domingo, 19 de enero de 2014

Capítulo 20: Vuelta a casa.

Así que emprendimos el camino. La vuelta a casa, para la gente del Capitolio, es menos espectacular, por lo que me bañé en el mismo hospital, me puse ropa cómoda, y nos vestimos en el tren de vuelta. Llegaríamos el día siguiente, por la tarde. 
Estaba deseando desprenderme de todo lo relacionado con los juegos. Pero había algo que siempre me recordará a los juegos, y de lo que no me desprenderé por nada del mundo: la medalla que me regaló Blake.
En el tren, estaba Erin, esperando impaciente en un sillón. Cuando nos vio entrar, corrió hacia nosotros, y nos abrazó.
-¡Sabía que lo conseguiríais chicos!
Nos dimos un efusivo abrazo. Parecía que estábamos pegadas con ventosas.
-Creía que no te iba a volver a ver, Erin.
-No seas tonta, vencedora. Por cierto, te he traído el vestido granate que llevaste en la cosecha. Pensé que querrías...
-Si.Me encantaría llevarlo.
-Como ya sabréis, tenéis cada uno una casa en la aldea de los vencedores. Tenéis de todo allí. Ropa, comida,no os tendréis que preocupar por nada. Por cierto, Kira... Sarah se muere de ganas de verte.
-Y yo...
Ya en el tren fui a mi compartimento. Seguía igual. Abrí el armario, y seguía todo igual... La blusa granate que me puse el último día, el camisón... Todo.
Me puse una blusa blanca de tirantes, y unos pantalones cortos de color rosa, con unas sandalias color cuero. Noah se había encargado de que hubiera mi estilo de ropa en el tren. Menos mal. Yo soy muy práctica, y no me gusta la ropa del Capitolio.
Limpié la medalla de Blake, y me la puse. Creaba un contraste muy bonito con el blanco de la blusa.
Salí, y estaba Haymitch con su habitual copa de Whisky.
-Debes dejar de beber Haymitch...
-Ha. A estas alturas de la vida no voy a cambiar.
-Eso me temía.
Cuando Erin miró la medalla, se extrañó que la llevase puesta, y me preguntó por su procedencia. Pero Haymitch lo aclaró todo.
-Es un Sinsajo, Kira. Es una especie de pájaro existente en los bosques. Bonita medalla, Kira.
Nos sentamos en el sofá, y estuvimos hablando un buen rato. Como se nos hizo muy tarde, se nos pasó la hora de comer. 
Estuvimos hablando sobre mi herida, sobre las rastrevíspulas, sobre April...
-Con la muerte de April, su distrito se rebeló ante los agentes de la paz. Además, el desafío al Capitolio con las bayas de la noche...
Tened cuidado chicos. Snow es peligroso.
-Vale Haymitch. Puedes estar tranquilo.
Así llegó la hora de cenar. Vimos que en la televisión anunciaban nuestra llegada, y proyectaban las muertes de los demás tributos, La herida de Blake...Y nos quedamos viendo el programa.
Bueno Claudius, hoy es el tan ansiado día de llegada de nuestros vencedores, Kira y Blake, a su distrito, el 12, el más pobre de todos. A parte de llevar fama a su distrito, llevarán la historia de amor entre ambos. Esperemos que dure mucho.
-Si. Esperemos que sea así. La verdad es que Kira nos ha dejado sorprendidos, porque, a pesar de su débil apariencia, ha aguantado la herida de la pierna, el ataque de las rastrevíspulas...
-Y cuidó a Blake, arriesgando su vida en el banquete...
-Bueno, en el distrito 12 la espera se hace....
Apagué la televisión. No quería seguir escuchando nada referente al Capitolio.
-No tengo hambre. Me voy a descansar.
Blake me dio un beso, y me fui a dormir. Me puse el camisón que usé al ir al Capitolio,y me dormí. Por mi mente solo podía pasar una cosa: que mañana vería a Sarah, después de un mes habiendo estado a las puertas de la muerte.
Dormí como nunca había dormido desde antes de los juegos.
A la mañana siguiente, me desperté,y fui al compartimento de Blake, para ver si necesitaba ayuda, ya que todavía le dolía la espalda.
Llamé a la puerta, y pasé sin hacer mucho ruido, pero estaba despierto.
-Hola, Kira
-Hola, Blake. ¿Estás bien?
-Estoy estupendamente. Te tengo aquí.conmigo...
-No me puedo creer que volvamos los dos juntos a casa, Blake.
Fui hacia su cama, y le di un beso.
-¿Te puedes levantar tu solo?
-Si... Pero quédate un rato conmigo.
-Vale.
Me tumbé, y se colocó sobre mi regazo, mientras que yo le acariciaba el pelo. Estábamos genial, cuando Haymitch irrumpió en la escena.
-¡Madre mía!¡Espero no interrumpir!
-¡No Haymitch! He venido hace un cuarto de hora para ver si necesitaba ayuda.
-Bueno. Haced lo que queráis. Dentro de una hora estamos en el distrito 12.
-Vale.
Salí de su habitación, y fui a la mía. Me desenredé el pelo, y acentué mis ondas con un poco de agua, dejándolo suelto, al igual que en la Cosecha. Abrí el armario, y vi mi vestido granate. Aquel que me quedaba tan bien, que fue alabado por Erin, y en el que se basó Noah para hacer el vestido de la gala de la víspera de los juegos.
Me lo puse, acompañándolo con unas bailarinas del mismo color, poniéndome la medalla del Sinsajo, y salí a la sala.
Me esperaba Haymitch.
-Siempre fiel a tu estilo.
-Si...
Después salió Blake, con una camisa azul clara y unos pantalones azul marino.
Una oscuridad repentina nos indicó la llegada al túnel. En unos minutos estaríamos en casa.
Blake y yo nos dimos la mano, y cuando paró el tren, y se abrió la puerta,me puse muy nerviosa. 
Salió Haymitch, Erin, y por último, nosotros dos, los vencedores de los septuagésimo cuartos juegos del hambre.
Una vez estuvimos fuera, me invadió un soplo de aire fresco, de mi distrito, el minero, aquel al que había representado, y al que daba una vencedora, y una nueva mentora.
Miré a lo lejos, y vi a una mata de pelo ondulado castaño de ojos azules que me miraba llorando, que estaba al lado de Bianca, y de mi madre. Todos lloraban, y yo también me puse a llorar. Blake me besó,y cogió de la mano, levantándola.
Todo el mundo nos vitoreaba y, en un arrebato de felicidad, cogí la mano de Blake, y avanzamos a través del tumulto. Cuando llegué al frente de Sarah, la miré fijamente, me agaché a su nivel, y la abracé, poniéndose a llorar como una magdalena. 
La miré, la sequé las lágrimas, y la tranquilicé.
-Sarah, ya estoy aquí sana y salva,contigo y con mamá. Nadie nos va a separar.
Después di un gran abrazo a mi madre.
-Hija, sabía que lo conseguirías.
También abracé a Bianca. Gracias a ella, mi familia ha podido subsistir. No la quería como una amiga, sino como una hermana.
-Gracias por haber ayudado a mi familia, Bianca.
-De nada. Gracias por haber salvado a mi hermano. Ya estáis aquí.
Sentí sus palabras. Estaba en casa, y jamás volveré a pisar una arena.  

Capítulo 19:El rescate.

Cuando escuché la frase que decía que eramos los vencedores de los septuagésimo cuartos juegos del hambre, sencillamente no me lo creía. Abracé a Blake con todas mis fuerzas, rasgué mi camiseta, y presioné su enorme herida.
-¡Lo hemos conseguido!¡Vamos a volver!
-Duele mucho...
-Aguanta...Tu puedes.
-No voy a llegar. 
-¡Cállate!
Me empecé a poner nerviosa. Histérica. La herida no paraba de sangrar,y la nave no llegaba.
-¡Cuando llega la jodida nave!
-Kira, tranquila. Lo más importante es que volverás sana y salva.
Blake tenía dificultad para respirar, y no le podía incorporar. Cada minuto estaba más pálido,y yo no podía hacer nada.
Pero a lo lejos divisé una gran nave. Ya llegaba nuestro pasaporte de vuelta a casa. Pronto estaremos en nuestro distrito, con nuestras familias. Sanos y salvos.
Yo seguía presionando su enorme herida, viendo mis manos bañadas en sangre. Blake alzó su mano y me acarició la cara.
-No voy a borrar esta imagen de mi memoria.
-¡Vamos a volver los dos!¡Aguanta!
Intentaba no llorar delante de él,pero las lágrimas salían de mis ojos igualmente. Me dolía enormemente la espalda, y cada uno de los huesos de mi cuerpo. Pero no podía dejar de apretar.
Finalmente,la nave aterrizó, y una serie de personas vestidas de blanco bajaron, colocando a Blake en una camilla, y a mí en otra, poniéndome un collarín. Me empecé a poner nerviosa, había muchas personas. Al fondo escuché una voz diciendo que Blake estaba muy débil, y que posiblemente habría solo un vencedor. Así que me puse a gritar, y a moverme, llorando y suplicando que me llevaran con Blake. Pero noté una fuerte punzada en mi brazo derecho, empezando a adormilarme poco después. Me miré los brazos, que estaban sucios y llenos de sangre de Blake. Y perdí la consciencia.
Me acabé despertando en una habitación. Mi cabeza daba vueltas, y veía todo borroso. Sólo podía distinguir al fondo de la habitación la figura de una persona, que salió poco después. Me dolía la cabeza, y estaba muy mareada.
La habitación era muy grande, y yo estaba sola. Recordé esa voz que decía que Blake estaba muy débil, y me puse a llorar de la ansiedad. Pero mi soledad terminó, ya que alguien entró en la habitación.
-¡Kira,Kira!
Esa voz era muy peculiar. Esa voz rasgada,y el olor a Whisky.
-¡Haymitch!¡Blake!¿Cómo está?
Haymitch estaba emocionado al verme. Esos días en el Capitolio entrenando, sus consejos. Era un gran amigo. Casi un padre.
-Tranquila. Está estable.
-¿Cómo que estable?
-Está vivo, pero no despierta.
-¡Qué!¿Está en coma?
-Si. Pero no te preocupes. Ahora que has despertado tiene una razón para quedarse.
-Quiero verle.
-Si. Pero tranquilízate. No quiero que te vuelvan a drogar. Ánimo vencedora.
No pude evitar darle un abrazo a Haymitch. Hacía tanto que no oía su voz.
-Vamos,por favor...
Haymitch me ayudó a incorporarme, y me llevó hacia la puerta.
-Puedo yo sola.
Mientras que íbamos por los pasillos, iba pensando en como estaría Blake, y Haymitch me iba hablando, aunque no le prestaba atención. Cuando llegamos cerca de la habitación de Blake,vi que estaba custodiado por muchos médicos. Haymitch me indicó que esperase fuera, y ahí me quedé, viendo como hablaba.
Al salir, me advirtió que estaba muy débil, ya que la herida era muy profunda. Perdió mucha sangre, pero ningún órgano estaba dañado. Me acerqué lentamente a la puerta, pero no me atrevía a entrar. Había estado tres días sedada.Las fracturas de mis huesos habían sido reparadas con técnicas del Capitolio. Pero terminé por entrar.
Cerré la puerta a mi paso, y me acerqué lentamente. Cuando estuve a los pies de su cama, sollocé. Estaba muy pálido. Intubado. Empecé a llorar, llevándome las manos a la boca para no armar ruido. Pero de lo más profundo de mi corazón brotó algo de fortaleza, y me senté a los pies de su cama, cogiéndole la mano.
-Blake, cariño, te quiero. Tienes que salir de esta. No me puedes dejar sola. Piensa en tu madre,en Bianca, en Kyle... No nos puedes abandonar de esta manera. No será lo mismo sin ti... Pudiste con las rastrevíspulas... Podrás con esto...
Me quedé en silencio. No podía creer que ese cuerpo casi inerte fuese Blake. Ese chico moreno de la Veta, tan simpático, tan guapo. Ese chico que me regaló aquel pastel... 
Le besé, y me quedé sentada en la silla. Llorando. Con la mirada fija en él.
De aquel silencio me quedé dormida, y soñé. Soñé con el día del accidente de lamina. Con el rescate de los cadáveres de mi padre y de mi tío. Cuando llevaron los cuerpos a casa para lavarlos. Con el entierro... Y con el entierro de Blake. Empecé a pasarlo realmente mal. Me faltaba el aire. Era la peor pesadilla de todas. Así que me desperté, llorando, y me acerqué a Blake. No pude respirar bien hasta que no lo abracé. El calor de su cuerpo me hacía sentir tranquila. Pero empecé a notar mi cuello húmedo. Y no eran mis lágrimas. Volví a tumbar a Blake, y observé las lágrimas que salían de sus ojos. Estaba reaccionando.
-¡Blake, Blake!¡Me oyes!¡Blake!
La mano de Blake empezó a presionar mi muñeca, y no me lo creía.
Llamé a voces a Haymitch, diciéndole que Blake reaccionaba.
Finalmente, abrió los ojos, y me miró. Con su mano, acarició mi cara, secándome las lágrimas, y pronunció mi nombre. Le impresionó estar rodeado de tubos, y se alteró.
-Tranquilo, Blake. Te pondrás bien. Pronto estaremos en casa...
Me abrumó la realidad de mis palabras. Pronto llegaríamos a casa. Estaría con Sarah,y con él, sanos y salvos...
A partir de ese momento, el estado de Blake mejoró enormemente. Le reconstruyeron la zona de la cicatriz para disimularla, aunque se le seguía notando. Pero era lo de menos.
Viendo que estaba sano y salvo, me dejaba de atormentar por los juegos, aunque siempre permanecerán en mi memoria las muertes de los tributos. Sobre todo las de April y Jim.
En una semana, Blake se recuperó, estando en condiciones para emprender el viaje de vuelta a casa. 

miércoles, 15 de enero de 2014

Capítulo 18: Se acerca el fin.

Se acerca el final de esta agonía, y la paz. Ninguno de los dos volveremos a casa. Si a él le pasa algo, me quedo aquí con él, aunque tenga que provocar mi propia muerte. Seguro que se deja morir, y no lo permitiré.
Nos levantamos al alba, con el sonido de los pájaros y del cauce del río.
Abrí los ojos, y ví que me tenía rodeada con su brazo. Así descanso mejor.  Me revolví, y me coloqué mirando hacia él. Con el movimiento, se despertó, y me besó.
-Buenos dias, Kira.
-Hola, Blake.
-Llegó la hora.
-Da igual, no pienses en eso ahora.
Me abrazó, y se me quedó mirando.
-Eres la chica más guapa de Panem.
-Exagerado...
-Ojalá llevases ahora el vestido granate...
-Es hora de irnos.
-Si...
Los levantamos, y comimos un poco del pavo que nos quedaba. Después, recogimos las brasas, preparamos las armas, y marchamos hacia la Cornucopia. Él delante, y yo en guardia con el arco.
Trepamos hacia arriba por las piedras por donde me caí la primera vez. El subió primero, y después el me ayudó a subir, ya que el arco pesaba bastante.
Mientras que caminábamos, íbamos hablando, riéndonos... Si Damien nos ve, no pasa nada. Así no nos separaremos nunca. Estábamos muy lejos,  así que parábamos cada poco a beber agua. Nos la teníamos que repartir, y Blake insistía en que bebiese. Así que fingía que lo hacía, para que él tuviese más.
Pasaron tres horas, y, cuando nos aproximamos a la Cornucopia, empezó a oscurecer.
Pensamos que era cosa del Capitolio, que se querían divertir con nosotros, así que seguimos.
Pero unos extraños ruidos nos asustaron. Eran como gruñidos. Blake y yo nos pusimos en guardia, y nos quedamos parados, protegiéndonos la espalda mutuamente.
Unos puntos rojos aparecieron al fondo de la oscuridad. Y otros, y otros. Fueron acercándose lentamente hacia nosotros, hasta que percibí lo que eran. Eran mutos.
- ¡Kira, corre!
Corrimos hacia la Cornucopia lo más rápido que pudimos. Me paré en seco, y disparé a uno de ellos, acertando de lleno.
Seguimos corriendo, y Blake se agachó para que yo subiera. A continuación, subió él. Nos pusimos a salvo en lo alto,  y me puse a dispararles, con la intención de matar a todos. Pero algo me interrumpió, un empujón hacia el suelo, provocándome una brecha, y mareo. Era Damien.
-Por fin nos encontramos,preciosa. Has resistido...
Pero Blake le apartó de mí, y se pusieron a forcejear. Damien iba armado con una espada, una gran espada. Y me daba miedo.
Con mi gran mareo, me incorporé como pude, e intenté inmovilizar a Damien, pero él me volvió a golpear.
Blake peleaba más y más fuerte, hasta que ocurrió algo que me partió el corazón. Damien clavó la espada a Blake en el costado. No pude evitar gritar su nombre, mientras que veía como caía al suelo, poniéndome a llorar. 
Me llené de rabia, y fuí directa a él, con intención de matarle. Pero me retiró el arco de un golpe.
-Ahora ha llegado tu hora, Kira... Con tu lindo cuello...
Me agarró del cuello, y me empezó a asfixiar. Empecé a toser, y a ponerme morada. No podía respirar.
Agarrándome del cuello, me golpeaba contra una pared, rompiéndome por dentro. Ya no aguantaba más, y estaba dispuesta a morir. De lejos miraba a Blake, y él me miraba. No iba a volver a casa. No iba a volver a ver a Sarah, ni a mi madre. Así que me resigné, cerré los rojos. Pero algo hizo que cesara la fuerza. Damien cayó al suelo, con un cuchillo en la espalda. Sonó el cañonazo, proyectando la imagen de Damien en el cielo.
Ahora solo quedábamos nosotros dos. Pero ninguno volverá.
Me acerqué hacia Blake, arrastrándome. Estaba consciente.
- ¡Blake! ¿Estás bien?
Blake estaba fatal. Había perdido mucha sangre.
-Kira, cariño, vas a volver...
-No.
-Si. A mi ya no me queda mucho. Vas a ser la vencedora.
Blake lo estaba pasando francamente mal. No paraba de sangrar.
-Sabes que te digo.
-Que...
-Que nos vamos a quedar los dos.
Saqué la cajita de ka pomada, con las jaulas de la noche. Cogí unas pocas, pero Blake me agarró el brazo.
-¡No lo hagas!
-No puedo vivir sin ti, Blake. Lo haré.
-Dame a mi algunas. Duele.
Así que nos repartimos el contenido de la caja entre los dos, nos dimos un apasionado beso, y acercamos las manos a la boca dispuestos a comernoslas. Pero una voz nos frenó.
- ¡Parad tributos! Atención, Panem, tienen ante ustedes a los vencedores de los septuagésimo cuartos juegos del hambre !

sábado, 11 de enero de 2014

Capítulo 17.

Hola tributos de Panem.  Kira se va a arriesgar por Blake, jugándose la vida en el baño de sangre. No han recibido casi ayuda de los patrocinadores, y a pesar de eso, siguen vivos.
Ha llegado la hora de ver la fortaleza del amor existente entre ambos.

                               *******
No dormí en toda la noche, pensando en si saldrá todo bien. Con unas brasas cociné algo de pavo para Blake. Cuando faltaba un rato para amanecer,  cogí el arco, dí un beso a Blake, y me fuí. No podía dejar que muriera.
Salí de nuestro escondite, y marché hacia la Cornucopia. De camino, bebí un poco de agua.
Pasé por la cueva, y estaba vacía. Nos instalaremos allí.
Al llegar a la Cornucopia, había amanecido, y estuve oculta en unos arbustos.  Primero salió Damien. Luego salí yo.
Las tres bolsas estaban colocadas en una mesa, con los números de cada distrito.
Corrí lo más rápido que pude, y cogí la bolsa. Al girarme,  ví de lejos como Damien corría hacia mí, pero Jim le interceptaba y luchaba con él. Quería ir a ayudarle, pero Blake me esperaba.
-¡Kira, corre!
Lancé una flecha al brazo de Damien, y le herí.
Así que corrí lo más rápido que pude, y volví a nuestro escondite a toda velocidad. Al pasar el río, oí un cañonazo, y ví la imagen de Jim proyectada en el cielo. No me lo podía creer. Nos había salvado,y ahora... ha muerto por nosotros.  Paré y me senté, poniéndome a llorar. Estaban muriendo demasiadas personas, y, cuando acabemos con Damien, uno de los dos morirá. Y seré yo.
Seguí caminando, y ví como una figura se acercaba a mí, muy cargada. Era Blake. Cuando me vió, se  desvaneció. Corrí hacia él, y le intenté levantar.
-¡Blake! ¡Blake!
-Me prometiste no ir...
-Pero lo he conseguido,Blake...
-Escuché el cañonazo, y no te ví...  Pensaba que eras tú...
-No te preocupes cariño, ya estoy aquí.
Cogí todas las mochilas,  y nos fuimos a la cueva del río. Al llegar, extendí los dos sacos, y le ayudé a tumbarse.
-Tienes muchísima fiebre.
-¿Quién ha caído?
-Jim...
Blake me agarró del brazo, y me llevó contra él, dándome un beso, y abrazándome.
-Pensé que no te iba a volver a ver. No me vuelvas a hacer esto Kira. Te quiero.
-Y yo a tí.
Abrí la mochila, y había una caja de pomada,  y una medicina.
-Blake, tu cura...
Le puse la pomada por toda la cara, los brazos, y la espalda.
Después, le dí la medicina.Era una especie de líquido de color azul. Por la mueca que hizo, debía estar asqueroso.
-Me ha recordado al dia que nos conocimos...
-Si.. En la panadería...
Nos comimos una barrita energética, y le humedecí el paño cada poco rato.
No hicimos nada en especial. Nos tumbamos, y nos miramos. Así el resto del día.  Por la noche llovió, y rellené las cantimploras. Y observé las imágenes de los tributos caídos. Sólo quedábamos tres. Y volverá uno.
Volví a tumbarme al lado de él. Me queda poco tiempo junto a él, y quiero aprovecharlo al máximo.
A la mañana siguiente, me desperté,y él todavía seguía dormido. Pero va a vivir. Con las medicinas de ayer, seguro que mejora. Salí a lavarme un poco. No podía soportar más esta suciedad. Me lavé la cara y los brazos,  y volví dentro a cuidar a Blake. Cociné un poco de pavo,  y fuí a limpiarle. Cuando le fuí a cambiar el paño,  observé su cara. Ya no tenía heridas.  Al verlo, me emocioné, y le desperté zarandeándole. Se asustó un poco, y al verme así, se tranquilizó.
-¡Tus heridas han desaparecido,Blake!
Le toqué la frente, y percibí que ya no tenía fiebre. Debido a mi alegría,  le besé y le abracé. Él también me abrazó, y estuvimos así durante un buen rato. Después, comimos un poco de pavo, y unas bayas. Al terminar de comer, él se apoyó en mi regazo, y le empecé a acariciar el pelo.
-Blake, cariño, tenemos que ir a por Damien. Esto ya se acaba.
-Si. Esto tiene que finalizar ya. Tienes que volver.
-Blake,no voy a volver sin tí.
-Pero Kira...
-Vamos a por Damien. Luego ya veremos.
-Como quieras Kira.
-Hoy descansaremos, y mañana iremos a por él.
-Mañana... Acabará todo esto.

viernes, 10 de enero de 2014

Capítulo 16.

Bueno, todos nos hemos quedado con la intriga de que ha pasado con Kira y Blake.
El cuarto dia recibieron un grave ata que de rastrevíspulas, y se quedaron sin conocimiento, esperando que el grave veneno hiciera efecto.
¿Habrán sobrevivido?

                                      ******
Me desperté muy confusa, en una especie de hueco muy apartado, cerca de la desembocadura del río. Me dolía todo el cuerpo. Observé mis brazos, estaba toda cubierta por unas hojas. Me habrán ayudado a recuperarme. Pero a girarme, ví a Blake, completamente herido. Tenía picaduras en su cara, en sus brazos,en la espalda.
Me preocupé bastante, y me puse a llorar. Estaba así por culpa mía. Si no me hubiese protegido, ahora estaría bien. Le toqué la frente, estaba ardiendo, así que empapé el pedazo de camiseta que él usó cuando estuve tan mal, y lo mojé con el agua que quedaba.
Cuando le estaba poniendo el paño, alguien se acercó a mi. Cogí un cuchillo,  y le tiré al suelo para verle. Era Jim.
-Ya te has despertado...¿Estás mejor? -¿Donde estamos?¿Que haces?
-Os ví inconscientes, y os traje aquí.
-Y ahora me vas a matar...
-¡Claro que no!
-¿Por qué lo haces?
-Por lo bien que te portaste con April. Nuestro distrito te estará muy agradecido.
-Pero no pude ir a socorrerla...
-No fue culpa tuya. La vengaste.
-Solo era una niña... ¿Cuántos quedamos?
- Has dormido cinco dias. Todavía no ha muerto nadie. Quedamos cuatro.
-Mira a Blake... No sé si sobrevivirá...Tiene mucha fiebre. Y las picaduras de rastrevíspulas... Tantos días así...
-Mientras que se le cambien las hojas, no irá a más. Mucha suerte. Iré a por Damien. Cuídate.
-Muchas Gracias Jim.
Se marchó, y yo me quedé velando a Blake. Parece mentira que me haya salvado tantas veces la vida, y esté tan indefenso.
Me quedé observando su cara. Tan guapo. Le amo, y no soportaré perderlo. Me puse a llorar, y a acariciarle.
-Blake, mi amor, tienes que vivir.
Me tumbé apoyando mi cabeza en su torso, y me quedé así, parada, aprovechando cada segundo a su lado. Pero un pitido me despertó. Venía de fuera. Había una cajita en el suelo. Apreté un botón, y la cajita se abrió. Era un recipiente con caldo. Junto a la caja, había una nota de Haymitch:
No vuelvas a insultar al capitolio, o tendras problemas.  Vuelve.
Haymitch tiene razón. El Capitolio puede hacer daño a mi familia.
No me tomé la sopa, y la guardé para Blake. Espero que despierte pronto.
Necesitaba agua para Blake, así que salí en busca de agua. No me gustaba dejarle solo, pero era imprescindible. Así que le dí un beso, cogí la mochila y mi arco, y me marché. El río estaba lejos, así que tenía que ir con cuidado. Damien estará cerca.
Tardé media hora en llegar, y rellené todas las cantimploras. Aproveché para beber, y lavarme un poco la cara. Debemos volver a la cueva, es el sitio más seguro.  De camino cogí unas bayas y fresas. Oí un ruido, pensando que era un tributo. Pero era un pavo. Sin pensarlo dos veces,lo cacé y volví a nuestro escondite. Cuando llegué,  solté el arco y la caza y humedecí el paño. Al ponérselo,se revolvió un poco.

-¡Blake, Blake!¿Me oyes?
Blake se me quedó mirando, y me acarició. Estaba fatal. Pálido, tenía escalofríos, y tenía los ojos muy rojos.
-Kira...Estás bien...
No me podía creer que estuviera despierto.pensé que no iba a volver a oír su voz.
-No hables.
Le dí un gran abrazo, y un beso. No le podía soltar.
-Pensé que te había perdido,Blake. Tenemos que trasladarnos a un lugar más seguro. Tenemos que volver a la cueva. Subiremos la colina. Hay una gran cuesta.
-Lo único que me importaba era que no te picaran mucho.
-Te quiero Blake.
Le calenté en unas pequeñas brasas el caldo, y se lo dí.
-¿Y tú Kira?
-A mi no me apetece.
Comí algunas bayas para que Blake se quedara tranquilo, y le conté que Jim nos había salvado,en agradecimiento por la ayuda que brindé a April.
Pero mi preocupación no cesaba. Estaba consciente, pero su fiebre cada vez iba a más. Le cambiaba los paños con mucha frecuencia,pero no había mejoras.
Después,nos tumbamos dispuestos a dormir, pero una voz estridente nos llamó la atención.
Tributos, estos juegos del hambre están siendo uno de los más duros. Estáis demostrando la fortaleza que os caracteriza, pero, a estas alturas, estáis rodeados de problemas. Por ello, mañana al amanecer, se celebrará un banquete en la Cornupia, con lo necesario para que desaparezcan vuestras dolencias.
Y recordad, que la suerte esté siempre de vuestro lado.
Miré a Blake, y le dí un gran beso.
-¡La solución para que sanes!
-¿Y a qué precio, Kira? Quieren vernos morir.Será un baño de sangre. No vayas.
-Diste la vida por mí, y yo haré lo mismo.
-Kira, por favor...
Blake estaba muy preocupado, y no le podía dejar así. Así que le tranquilicé diciendo que no iría,pero no era cierto.
Mañana me jugaré la vida por él.

jueves, 9 de enero de 2014

Capítulo 15: Vida en la Veta

Bueno tributos!!  Hemos visto el punto de vista de Kira y Blake, pero... ¿Qué tal llevará todo esto Sarah, el eje sobre el que gira esta historia?
Espero que os guste este capítulo.
Saludos!!!!!

                        ************
En estos cuatro días no he dormido nada. He perdido el apetito, y tia Mary no para de llorar. Y yo tampoco. Kira es el último ser querido que me queda en el mundo. Perdí a mi madre, a mi padre, y ahora voy a perderla a ella. La televisión acaba de retransmitir el ataque de las rastrevíspulas, y he visto a mi prima y a Blake así, a las puertas de la muerte. Y se nos ha caido el mundo encima. El día de la cosecha, cuando Kira se ofreció voluntaria por mí, ví a Blake llorando desconsoladamente. Ellos hacen una pareja estupenda. Él, fuerte, hace todo por pro
teger a mi prima. Seguro que se habría ofrecido voluntario para estar junto a ella. La hermana de Blake, Bianca, se está portando genial con nosotras. Nos traen pan, y ella caza para nosotras. Además, vienen las amigas de Kira, y nos traen comida. La que mejor me ha caído es Alice. Ella y Kira iban juntas al colegio, y siguieron en contacto después de que Kira lo dejara.  Nos trae queso de sus cabras. Sus padres tienen muchos animales. Es afortunada.
Alice es la típica chica de la Veta. Morena, de piel oscura y ojos negros.
Pero a pesar de todas las ayudas, me siento totalmente sola.
Quiero que vuelva Kira.
Cuando volvimos de la cosecha, me encerré en la habitación a llorar, y no salí en todo el día.
A la mañana siguiente, alguien llamó la puerta. Era Hope, la panadera. Nos trajo una hogaza de pan, y se puso a hablar con mi madre. Las dos lloraron por Blake y Kira.
-Mary, amiga. Son fuertes. Kira es muy buena con el arco.
-Mi niña... Tan joven,y que tenga que vivir esto... Todo esto, por culpa mia...
Yo no me podía ofrecer, y ella ha pedido muchas teselas... Ha acumulado 24 teselas...
-Mary, Blake llevaba 28.  Somos muchos en casa, y la panadería no da para alimentar a todos...  Hará todo por protegerla. Puede que este año el distrito 12 tenga un vencedor.
Salí a la sala, y ella me miró dulcemente.
-Hola, bonita.
-Hola Hope.
-Cielo, tienes que seguir con tu vida. Es mas, ¿Por qué no vas con Bianca a cazar? Ella caza para vosotras...Saldrá en una hora. Está desayunando.
Así fui a ver a Bianca. Entré a la panadería, y pasé a su casa. Estaba en la habitación de Bake y sus tres hermanos, sentada en su cama. Toqué la puerta, y ella se secó las lágrimas.
-Ahh hola Sarah...
-Hola Bianca. ¿Estás bien?
-Todo lo bien que se puede estar...
- Me ha dicho tu madre que me ibas a enseñar a usar el arco...
-Es verdad... Nos vendrá bien desconectar...
Así me fue enseñando a cazar con el arco. Seguía igual de triste, pero los dias se me hacen mas livianos...
Cuando llegó la gala de la víspera de los juegos,  vinieron a entrevistarnos gente muy rara del Capitolio. Le deseé muy buena suerte.  Sabía que con un 11 iba a ser una rival muy dura, pero me daba mucho miedo ese tal Damien...
Pero cuando peor lo he pasado ha sido cuando han comenzado los juegos del hambre.  Cuando la dieron con la flecha y se le infectó la herida, me puse muy nerviosa, y mi madre me hizo unas hierbas. Pero todo el distrito se emocionó enormemente cuando se reencontraron cerca del rio.
Y ahora, todo el distrito está en vilo ahora que un grupo de rastrevíspulas les han atacado,  y están en peligro de muerte.

miércoles, 8 de enero de 2014

Capítulo 14: Cuarto día de supervivencia.

Bueno tributos, este es el cuarto día de supervivencia de nuestra pareja. Kira se ha visto marcada por el cruel asesinato de April, y tardará en superarlo. Cada vez tiene mas claro que permanecerá al lado de Blake, y no le importa morir siempre que sea a su lado.
En este capítulo, la tragedia se ensañará con Kira y Blake.
Así que....  Disfrutadlo!!!

                     ***************
Me desperté repentinamente.Había tenido una pesadilla. Damien y un grupo de mutos iban a la veta y atacaban a mi familia.
Al despertarme, empecé a respirar con dificultad del susto, mientras que salían grandes lágrimas de mis ojos. Blake se incorporó y me abrazó fuertemente, devolviéndole la fuerza del abrazo.
-Kira, tranquilízate. No ha sido nada. 
-Era tan realista, Blake.  Mi madre y Sarah...
-Están más que protegidas. Está mi hermana, nuestros amigos, mi madre... Están bien, ya verás... Dentro de nada estarás con ella en la casa de la aldea de los vencedores.
-No. No estaré con ellas. Yo sin ti no vuelvo.
-Kira... No digas eso...
-Blake, lo tengo clarísimo. Te amo. Y si te pasara algo... Me moriría yo también.
-¡No digas tonterías!Quiero que vuelvas...
-Me quedaré siempre contigo Blake.
-Te quiero Kira.
-Y yo también.
Nos dimos un apasionado beso, y nos volvimos a abrazar.
-Hasta el final Kira.
-Hasta el final, Blake.
Cocinamos un poco del pavo del día anterior,  acompañándolo con unas bayas. Pero me detuve a observar unas de color negro, con un destello azulado.
-Blake, cariño, ¿has cogido estas?
-Si. ¿Por?
-Son jaulas de la noche, Blake. Son venenosas. Mueres a los pocos minutos de tomarlas.
-¡ Tiralás! Menos mal que las has visto antes...
Pero no hice caso a Blake. Las eché en el tarro de la pomada vacío, y me las guardé, por si pasaba algo. Nunca se sabe. Después, salimos a lavarnos un poco la cara. Me sentía muy sucia. Y pensar que voy a morir así... Llevaba unos cuatro dias sin bañarme...
Así que, cogimos nuestras armas,  y nos dispusimos a ir de caza.
Sigilosamente, avanzábamos a través del bosque, buscando animales, bayas... Yo iba en guardia con mi arco, y él, con un gran cuchillo. Pero algo nos hizo parar, ya que oímos unas risas.
-Mierda. Vienen tributos.
-Corre Blake, subamos a aquel árbol.
Trepamos rápidamente, y nos sujetamos cada uno a una rama fuerte, con ayuda de las cuerdas. Me fijé bien quienes eran. Habían formado una alianza Damien, y dos tributos masculinos y femeninos. Comenzó Damien a hablar.
-Ya solo quedamos ocho. Nosotros cinco, ese Jim y la parejita. Kira es un peligro. Nos la tenemos que cargar ya. Casi me mata.  Y Blake, se ha cargado a un montón de tributos... Pero Kira es su debilidad, en cuanto falte ella, se viene abajo.
-Jajjajaja
-Si
-Nos quedaremos acampando aquí. En cuanto esos tres mueran, nos separaremos. Pero dejadme a mí a Kira.
Yo me quedé pálida, susurrando a Blake que no hiciéramos ruido. Nos quedamos inmóviles. Así pasó toda la mañana, hasta llegar la tarde. Blake me hizo una señal, dirigiendo su mirada hacia un nido de rastrevíspulas. Como el nido estaba mas cercano a su rama, quiso ir él. Pero yo soy más ágil,  por lo que no me costó llegar a él. Empecé a cortar la rama con mi cuchillo. Las rastrevíspulas empezaban a salir, y yo cortaba, empezando a marearme debido a las picaduras. Blake se dió cuenta, y acudió en mi ayuda. Con su gran cuchillo, siguió cortando la rama, hasta que lo consiguió, cayendo el nido sobre los demás tributos.
Empezaron a correr gritando, pero a los cuatro tributos más jóvenes no les dió tiempo a huir, y murieron. Debido al mareo, me cai del árbol, dándome un gran golpe en la cabeza. Seguía recibiendo picaduras, hasta que Blake acudió en mi ayuda.
-¡Kira, corre!
Pero no podía incorporarme. Así que me sujetó por los brazos, protegiendome. No pudo evitar exhalar un grito de dolor,  pero, con el
mínimo resquicio de sus fuerzas, consiguió levantarme y ayudarme a caminar,  huyendo de las rastrevíspulas. Una vez que estábamos en un lugar seguro, Blake comenzó a  marearse, y perdió el conocimiento, pero no pude ayudarle, ya que yo también me desmayé.
En mi mente me pasó una especie de película sobre mi vida. El nacimiento de mi hermano, las cazas con mi padre, el accidente de la mina, la muerte de mi hermano, mis charlas con Sarah, la panadería, la cosecha...
Sabía que íbamos a morir, ya que el veneno de las rastrevíspulas es mortal, así que,  comencé a ver todo negro, y me evadí.

lunes, 6 de enero de 2014

Capítulo 13: Tercer día de supervivencia de Kira.

Me desperté con el sonido del caudal del río. Abrí los ojos, y Blake estaba a mi lado. Por muy mal que estuviera, mientras que Blake esté a mi lado, todo irá bien. Ayer ninguno de los dos estuvimos despiertos para la proyección de los tributos caídos, así que no sé a ciencia cierta quienes quedamos. Sólo se que se han escuchado 12 cañonazos.
Al intentar mover mi piernaver como estaba, desperté a Blake.
-¡Mi pierna está casi curada!
-Me alegro, Kira.¿Y la cabeza?
-Ya no me duele nada.
Noté que Blake estaba alicaido, lo que es completamente normal. Está sin su familia, pasando calamidades, y viéndose obligado a matar a personas inocentes que tienen familias.
-Blake, cariño,¿Estás bien?
-No Kira, no estoy bien. Soy un monstruo. he matado a seis personas, los tributos del 7, 8 y 9. Ellos no tenían culpa de nada. Lo he hecho para sobrevivir Kira, y para ayudarte. Y lo peor es que sus familias me odiarán por ello.
-Blake, cuando nos eligen en la cosecha, las familias saben el riesgo que corren. Pero yo también soy un monstruo. He matado a dos personas. A James y a Creig. Era un niño de 15 años.
-Esto no es culpa nuestra, Kira. Es culpa del capitolio. Si no existieran los juegos, nadie moriría. Tú y yo seríamos felices en la Veta. Con nuestras familias.
-Si...
Empecé a llorar, pero Blake me silencio con un beso.
-Vas a volver.
De repente me abrumó la realidad de sus palabras. Él se jugaría la vida por mí, y yo me quedaría sola, sin él.
- No Blake. Si tú te quedas aquí, yo me quedo contigo.
-Kira...
-No. Tenlo muy presente. Siempre estaremos juntos. Y si a ti te pasa algo... No voy a volver.
Blake y yo nos dimos otro gran beso, y nos abrazamos. Comimos algo, y salimos de la cueva, dispuestos a cazar algún animal, o recoger bayas. Rellené las cantimploras para el camino,y emprendimos la marcha.
Seguimos el curso del río, dispuestos a llegar a su nacimiento. Allí habría multitud de bayas. Así que no nos lo pensamos dos veces.
Llevábamos una media hora caminando,y todo marchaba bien. Yo iba en guardia con el arco, y Blake, con los cuchillos arrojadizos. Estábamos juntos.
Íbamos a entrar a la zona del bosque, cuando oí un grito. Un grito de ayuda.
-¡Kira!¡Ayúdame,Kira!
Era April. Estaba en peligro. No podía evitar ayudarla. Tan solo tiene 12 años.
-¡Blake,cúbreme!
Fui corriendo hacia donde estaba la voz, sin fijarme si me estaban acechando, solo corría.
Cuando llegué hacia donde estaba April, me encontré con los tributos femeninos de los distritos 1 y 2 asestando una puñalada a April. Y escuché el cañonazo.
Cogí mi arco, apunté, y le asesté a la tributo del distrito 1 una flecha en toda la sien. Cuando la otra tributo lo vio, se giró, me miró, y se rió.
-Se lo tenía que haber hecho a tu querida primita.
Le clavé una flecha en el corazón, y otra en la cabeza.
-Pues ya no vas a poder hacerlo, Farrah...
Me acerqué al inerte cuerpecito de la pequeña April, y me arrodillé frente a ella,poniéndome a llorar...
-Siento no haber podido protegerte, April...
Y seguí llorando a sus pies. Le limpié la carita, y le abroché la chaqueta para que no se le viese la herida. A continuación, le di un beso en la frente. Blake también se emocionó, y colocó unas flores entre sus manos.
-Adiós mi niña.
Blake se despidió de ella con un adiós, amiga, y nos fuimos a seguir buscando bayas.Pero antes de irme, no pude evitar mirar hacia el cielo, y lanzar un beso al aire, lamentando no poder haberme despedido de ella. Seguro que el Capitolio nos mira. Cogimos multitud de bayas comestibles, y además matamos una especie de pavo.
Con ese botín nos dirigimos a la cueva.Cocinamos un poco del ''pavo'', y cenamos eso con unas fresas. Salí a rellenar las cantimploras, y me lave un poco la herida, aunque ya estaba casi perfecta. Entré,y me senté apoyando mi cabeza sobre Blake. Él me dio un beso, y me rodeó con los brazos. Así pasamos un rato,hasta que proyectaron las imágenes de los caídos. Quedábamos diez tributos. Cuando vi la imagen de April, lancé un beso al cielo. Después volví a entrar, y Blake y yo dormimos uno abrazado del otro. Sólo él me da tranquilidad.

Capítulo 12: Segundo día de supervivencia de Blake.

Me desperté con un hambre atroz. Se me habían acabado las galletas, y tenía una sed tremenda. Permanecí atento por si había alguien en la orilla, pero no se escuchaba nada. Así que salí fuera de la pequeña cueva en la que estaba.
 La entrada era un pequeño espacio entre dos piedras, con muy poco espacio para salir, pero el interior era de buen tamaño. No parecía que hubiese una cueva allí. Salí, y bebí mucha agua, hasta llenar prácticamente mi estómago. A continuación,vi como había algunos peces en el río, así que con mi cuchillo, pesqué tres, y me los llevé al interior de la cueva dispuesto a cocinarlos.
Encendí unas brasas con algunos palos que había dispersos por la orilla y con los fósforos, y los clavé en dos palos para que se fueran cocinando.
Como las brasas no estaban muy vivas, para no levantar sospechas, tardaba bastante en hacerse.
Mientras que se hacían, el humo me recordó al humo de la panadería. A mi madre,mis hermanos, y a la quemadura gracias a la cual empecé a hablar con Kira.
No sabía si estaba viva, o muerta. Si estaba herida, sedienta... La echo muchísimo de menos. Mi familia me ha de perdonar, pero si le pasara algo a Kira, yo me iría junto a ella. Por eso estoy dispuesto a arriesgar mi vida por ella. En cuanto coma algo, saldré en su busca. No me importa si muero en el intento.
Estaba comiendo mi primer pescado, cuando oí un cañonazo, y un mal presentimiento ahondó en mi corazón. Kira... Pero dos minutos después, oí un fuerte ruido. Era como si fuera un golpe seco. A lo mejor es un tributo herido, la oportunidad de conseguir algún arma y provisiones. Pero ese golpe se sucedió en unos llantos. A lo mejor es April. O hay dos tributos luchando. No me lo pensé dos veces y salí, armado con el cuchillo, dispuesto a ver que sucedía.
Salí sigilosamente, y me asomé a la entrada.No había nadie. Pero al girar, vi la pierna de un tributo. Había alguien gravemente herido.
Y la mayor sorpresa llegó, cuando ese tributo pronunció una palabra, Sarah. Era Kira. Con el arco. Corrí hacia ella, y estaba en un estado deplorable, con una gran herida en la pierna, y una sangrante brecha en la ceja.
-¡Kira!¡Me oyes!
Puse mis oídos sobre su corazón,estaba viva. Así que no lo pensé dos veces, la metí rápidamente en la cueva. Una vez dentro, coloqué el arco a un lado, partí un pedazo de mi camiseta,y la mojé con agua. Kira tenía fiebre. Seguramente será por la herida. Tiene pésima pinta. Le limpié la cara, y la herida, con un poco de Iodo, y la coloqué sobre mi saco de dormir para que estuviese cómoda. Por fin está conmigo.
También le examiné la herida. Le subí la pernera del pantalón, y vi que había sido atravesada por una flecha. Le lavé la herida, a lo que Kira respondió quejándose. Le volví a refrescar la cara, y Kira abrió los ojos, poniéndose a llorar.
-Blake...
-Kira,cariño, tranquilízate, ahora estamos juntos...
-Mi herida...
Recordé la pomada del Capitolio que estaba en mi posesión, y no dudé en aplicar parte de ella en su herida.
-Ahora yo tengo el arco...
-Si Kira...
-Tengo bayas y comida en la mochila, un saco de dormir, y cuchillos arrojadizos, y cantimploras, y...
-Kira, tranquilízate. Ahora descansa.
Me puse detrás de ella, apoyando su cabeza sobre mi, rodeándola con los brazos. Le dí un beso en la frente, y se quedó dormida. Pero me puse a pensar en alto. Sentía una gran impotencia por lo que el capitolio nos estaba haciendo.
-El capitolio va a pagar caro lo que nos ha hecho. Tu vas a vengar a todos, por que yo daré mi vida por ti.
Así nos quedamos un buen rato, hasta que yo también me quedé dormido. Me desperté a última hora de la tarde, ya que Kira se removió y se intentó incorporar...
-Que te ayudo...
Le acaricié la frente, y vi que la fiebre prácticamente había remitido.
-¿Te encuentras mejor?
-Me duele un poco la cabeza, pero estoy mucho mejor que antes.
-Me alegro. Te quiero.
-Y yo a ti, Blake.
Dí un beso a Kira, y miré la herida de su pierna. Estaba curando a pasos agigantados.
-Blake cariño, tengo barritas energéticas en la mochila. Coge una.
Cogí una. No me creía que estuviera saboreando algo tan delicioso. Le acerqué una a ella, ya que estaba un poco débil debido a la fiebre, y después cogimos unas bayas.
Como se nos hizo de noche, y estábamos cansados, nos pusimos a dormir. Junté el otro saco con el de ella, y dormimos abrazados. No me lo podía creer. Ya la tenía conmigo.

domingo, 5 de enero de 2014

Capítulo 11: Segundo dia de supervivencia de Kira.

Me desperté enormemente mareada. El dolor en mi herida iba cada vez a más, y no podía remediarlo.
James y Damian todavía dormían, o lo fingían. Ya no estaba segura de lo que hacía ni de lo que sentía. Solo quería que todo terminara ya.
Me puse a llorar muy bajito, para que los tributos de abajo no me escucharan.
Todo podía conmigo. Ya no lo podía soportar más. Cuando cogí un cuchillo con la idea de quitarme la vida, escuché un silbido. Me giré hacia la fuente del sonido, y vi a April.
April me miró y me saludó con la mano. Ese era su secreto, trepar. Le devolví una sonrisa. Pero ella fue más allá, y me pasó un arma. Una cerbatana, con dardos venenosos. No me lo podía creer. Tenía algo para atacarles, y huir de allí. Murmuré con los labios gracias, y ella me la lanzó. 
La cogí, y bajé un par de ramas. Lancé el primer dardo, dando a James completamente en el cuello, muriendo al poco tiempo. Cuando se escuchó el cañonazo, Damian se despertó, y cogió el arco. A esa altura podía matarme.
-Muere, estúpida.
Pero antes de que me disparase, yo ya le había lanzado un dardo, dándole en la pierna. Se empezó a retorcer y huyo, dejando el arco a pie del arbol, apoderándome posteriormente de él. Mientras que huía, gritaba, y yo tenía miedo de que otros tributos fuesen a ese lugar, así que, enormemente mareada, como pude, me dirigí al río. No pude evitar decir un gracias para que April se diese por aludida, y me marché.
Me movía lo más rápido que podía, pero la cabeza no me paraba de dar vueltas.Estaba completamente descoordinada, y no sabía ni a donde iba.
El dolor no me permitía moverla pierna, así que hubo un momento en el que no pude seguir, y caí por una pendiente, golpeándome con una piedra en la cabeza. Aún así seguía portando el arco y las flechas.
Empecé a sangrar, y a ver borroso. Estaba empezando a perder la consciencia. Lo único que percibía era el pacífico sonido del agua del río. Empecé a llorar, sabía que tarde o temprano iba a morir. Así que no pude evitar pensar en Blake. En lo que haría al ver mi foto proyectada en el cielo.
Pero empecé a oír unos pasos. Una figura se acercaba a mi, armada con lo que parecía un cuchillo. Sabia que era el final,mi final, así que pronuncié el nombre de Sarah, y perdí el conocimiento.

Personajes

Hola tributos!!!
Como podréis adivinar, soy Elena, la escritora del blog. Os quiero dar las gracias por las visitas que está recibiendo mi blog, aunque me sentiría más animada si pusierais un comentario.
Bueno, a lo que iba.
Yo soy la primera a la que le gusta como va la historia, aunque tendré que añadir algo de intriga... Bueno, había pensado en poner imágenes de los personajes principales para ponerles cara, y que resulte más fácil seguir la historia. Ahí van.
*Kira









*Blake
                                                                








*April                                                            *Sarah















* Anna












*Bianca.












Ya sé que en cuanto a Sarah y April, las edades no se corresponden mucho con las imágenes, pero así se aprecia un toque de dramatismo, y las caras se ponen igualmente.
Adiós, y que os aproveche!

Capítulo 10: Primer día de subsistencia de Blake.

No puedo dejar de pensar en Kira. Ayer me fijé en las imágenes proyectadas en el cielo, y ella no estaba entre ellos. Me pregunto si la habrán visto, donde estará...
Cada vez que escucho un cañonazo, no puedo evitar pensar en la posibilidad de que sea ella. Y eso me reconcome por dentro.
Tengo una única estrategia: eliminar al máximo de tributos posibles para que la vida de Kira no peligre. La mía no vale nada.
Ya he matado a los tributos del distrito 5, 8 y 9. Seis muertes. Aunque espero que sean muchas más. Cada vez que mato a alguien, no puedo evitar pensar en sus pobres y apenadas familias, en como me odiarán...
Por eso lo hago limpiamente, sin que sufran.
Estoy en buen sitio, escondido en una gruta en la orilla del río. Pero debo permanecer escondido, ya que los tributos del 6 y 7 están asentados en la orilla. En cuanto se vayan, saldré a refrescarme y a beber agua. Pero no tengo cantimplora, así que debo beber mucho para aguantar. Cogí una mochila en la que venía un tarro de pomada multiusos del capitolio, un paquete de galletas, y una caja de cerillas, junto a un saco de dormir.
El tarro de pomada le guardaré bien, ya que es muy útil,pero tan solo me queda medio paquete de galletas, así que pronto tendré que salir a cazar.
Los tributos del 6 y 7 se están marchando, así que aprovecharé para salir a beber.
Me lavé bien la cara, y tomé cinco grandes bocanadas de agua. Pero de repente sonaron cuatro cañonazos. Seguro que son los que se marcharon antes, aunque no creo que Kira haya podido con cuatro, por lo que debe haber más personas en el bosque.
Tan solo tengo un cuchillo normal. No podré atacar si son los profesionales.
Por lo pronto,permaneceré escondido en la gruta, hasta que vayan cayendo más tributos.
Entré en mi escondite,y me comí tres galletas para engañar a mi estómago. Y así pasé todo el día, esperando a que pasara otro tributo para conseguir algún arma, y poder ir a buscar a Kira. llegó la noche, y proyectaron los tributos caídos. Entre ellos no estaba Kira. Es una chica fuerte, y podrá aguantar.

Capítulo 9: Primer día de subsistencia de Kira.

El sol empezó a darme en la cara, y me desperté. Tenía la boca seca, me moría de sed, ya que, llevaba un día entero sin beber agua. La garganta me ardía, y tenía hambre.
Me dí una vuelta por los alrededores para tantear el terreno. Debido a que estaba en lo alto de un árbol,no debía cazar, ya que no podía cocinar la caza. Pero no muy lejos vi un matorral con bayas comestibles, y hasta fresas. Así que, con cuidado,escogí las bayas y cogí todas las fresas que pude. No me lo podía creer. Me comí una fresa, y noté como su jugo refrescaba mi garganta. Me las guardé en la mochila, y proseguí el camino.
Al avanzar,vi un árbol aún más alto que en el que descansé, y decidí subir para explorar los alrededores. Me ofrecía unas vistas privilegiadas de toda la arena hasta la Cornupia, por lo que pude ver las posiciones de algunos de los tributos. Observé a un grupo de cuatro en la orilla del río. Serían los profesionales. Aunque les tenía ganas, sobre todo a Damien, prefería  no arriesgarme.
Pero el peligro vino solo. Una tributo, Asha, del distrito 7, se acercaba hacia mi posición, junto hacia el tributo masculino de su equipo, Alec, y los tributos del distrito 6: Mia y Will. Mia tenía el arco. Se habían aliado. Venían hablando.
- Estoy deseando cargarme a esa creída y a su chico.
-Si... Creida, pero tremendamente guapa. A esa dejádmela a mí. Un corte en su lindo cuellecito...
-Will, tranquilízate,porque el tributo del 2 también la tiene ganas...
-Pero...ese chico... James. Es profesional, y no paraba de mirarla.Creo que le gusta.
-A mí me parece más guapo Blake. que ojos...
-¡Ese sucio de la Veta!
-Shhh...Alguien se acerca.
Alcé la mirada. No me lo podía creer. Se acercaba Damien,con James.
Mia se dispuso a apuntar a James, pero ellos dos se dieron cuenta, tirando una piedra, y desarmándola. A continuación, se abalanzaron sobre los chicos, matándolos, y matando después a las dos chicas. Se escucharon los cuatro cañonazos.
James cogió el arco, dándoselo a Damien.
-Mira...¿Cómo estará nuestra amiguita Kira?
-Igual de sexy que siempre... aunque sin su arma preferida.
-Damien, tu..¿La querías matar?
-Si...Pero tu también...
- Por supuesto. La mataremos a golpes con la maza.
-Si.
Yo no pude evitar estremecerme. Me moví, y una rama crujió. Se dieron cuenta de mi presencia.
-¡Pero mira quién está aqui!¡Si es Kira!
-¿Tu querido Blake no está contigo?
-No te va a volver a ver...
-Si la va a ver...¡Proyectada en el cielo!
Empezaron a reirse, y empezaron a zarandear el árbol. Yo estaba bien sujeta, así que no pudieron tirarme.
-Damien, tendremos que probar con el arco...
-Si... A ver si se nos da tan bien como a ti, chica 11...
Comenzaron a tirarme flechas, y una de ellas me dio en la pierna. No pude evitar dar un grito de dolor, pero como me até con una cuerda que venía en la mochila, no me caí. Estaba segura.
-¡Inútiles!¿Eso es todo lo que sabéis hacer?
Ellos se enfadaron, y intentaron trepar por el árbol. Pero no eran tan ágiles como yo,y no pudieron trepar.
-Ya bajará.
Así que se quedaron esperando. Me saqué la flecha de la pierna, intentando no romperla. Jadeé debido al dolor que me provocó sacarla. Cuando tenía la flecha en la mano, vi mi herida. Tenía muy mala pinta. Con un poco de Iodo no se cura. Aún así, intenté curármela con un poco del que tenía en la mochila. Pero la herida no paraba de doler, y lo estaba pasando tremendamente mal.
Debido al dolor, me quedé dormida. Me desperté con la lluvia cayendo sobre mí. Aproveché para rellenar las cantimploras, y me puse un poco más de Iodo. Esto no mejoraba.
Como era de noche, empezaron a proyectar las imágenes de los caídos. Habían muerto ya 11 tributos, pero Blake no estaba entre ellos. Suspiré tranquila. Me estará buscando. No se dejará vencer fácilmente.

sábado, 4 de enero de 2014

Capítulo 8: Que comiencen los 74º Juegos del Hambre.

Esperé a que me trajeran el traje para los juegos. Consta de unos pantalones color caqui,una camiseta de algodón negra, una chaqueta negra semejante a la de nuestro uniforme de entrenamiento, y unas botas de montaña. Tenía media hora para prepararme, y dirigirme hacia la nave que nos conducirá a la arena.
Mientras que me vestía, no pude evitar pensar en Blake. ¿Cómo estará?
Me abroché las botas, me puse la medalla, y me dispuse a recoger mis cosas. No va en mi personalidad ser desordenada, y que otros lo hagan por mí.
Entré al baño, y dispuse a recogerme el pelo. Opté por una cómoda trenza, recorriendo diagonalmente mi cabeza.
Respiré hondo. A partir de este momento, nada sería igual. O mato, o me matan. Por lo que en mi conciencia cargarán numerosas muertes el resto de mi vida.
Al salir, no pude evitar mirar hacia atrás. Recorrí el comedor,y me asomé a la habitación de Blake. Pero no estaba. 
No le di importancia, y me dirigí a la base, donde esperábamos todos a montar en la nave. Al entrar a la base, vi a Blake, y me dirigí hacia él. Cuando él me vio, corrió hacia mí, y me dio un abrazo similar al del edificio de justicia.
-¿Estás bien,Kira?
-Si. Estoy bien. ¿Preparado?
-Preparado. Por cierto,la trenza te queda genial.
-Eres increíble. Hasta en el peor momento sabes sacarme una sonrisa.
Tuvimos que esperar unos diez minutos para subir a la nave. Mientras, estuvimos mirándonos. Sólo eso. Tan solo mirarnos nos basta para decirnos lo que pensamos. Una vez que subimos a la nave, nos colocaron  por orden de distrito, y nos sujetaron a los asientos. A continuación, empezaron a inyectarnos algo con una especie de pistolas.
April se extrañó, y preguntó qué era eso. Eran rastreadores, para tenernos controlados en la arena. Una vez que nos lo inyectaron a todos, la nave comenzó a despegar.
-En quince minutos estarán en la arena.
Esos quince minutos se me hicieron los más cortos de toda mi vida. En todo momento, Blake me agarró la mano fuertemente, y no me la soltó.
April estaba visiblemente triste, y yo le dirigí una sonrisa. Ella me la devolvió.
De repente, un movimiento brusco nos sobresaltó a todos. Habíamos llegado a la arena.
Unos agentes de la paz nos separaron a todos.Dos me apartaron de Blake, y no pude evitar entristecerme.
-Kira, tranquila, todo saldrá bien.Ahora nos vemos. Te quiero.
-Yo también te quiero, Blake.
Me condujeron a una sala, en la que había una especie de conducto que conducía a la arena. Llevaba unos tres minutos allí, cuando llegó Haymitch. En cuanto entró, me levanté y le dí un gran abrazo. 
 - Kira, vas a salir de esta. 
- Pero Haymitch, no quiero separarme de Blake. No quiero que le pase nada.
 - Pues haz que no se tenga que arriesgar por ti. Estate atenta a todo. No cojas el arco, ya que está al lado de los profesionales. Es un suicidio. Coge lo primero que veas y escápate. 
- Lo haré. Voy a volver. Por Sarah. 
- Exacto. Voy a ver a Blake. 
- Dile que le quiero, y que pronto estaremos juntos. 
-Lo haré. Mucha suerte. 
 Haymitch se fue, y me quedé sola esperando el comienzo de los juegos.
Cerré los ojos, y me puse a pensar en mi familia. Sarah, mi madre... y en Bianca, el pequeño Kyle... Estos días tendrán que observar la peor obra de todas: la muerte de sus seres queridos. Una persona irrumpió mis pensamientos: una extraña persona que al principio no me había causado mucha simpatía, pero que se había quedado en mi corazón: Erin.
-Kira, ¡Todavía estás aquí!
-Si...
-Venía para desearte suerte, aunque no la necesites. Vas a ganar.
Nos dimos un abrazo. Seguro que no la volvía a ver, ya que no iba a permitir que Blake diese su vida por mí.
Pero este abrazo duró poco, ya que una voz anunció por un megáfono que debíamos ir entrando en la cápsula.
-Hasta siempre, Noah.
-Hasta luego, Kira.
El elevador comenzó a subir, y en unos seis segundos, estaba en la arena.
Era un territorio enorme, formado por una gran llanura. Todos estábamos dispuestos en un gran círculo. En el centro, había una mochila con armas para cada tributo,pero el arco estaba hacia el lado de los profesionales. Intenté buscar a Blake con la mirada, y lo localicé, pero en el lado opuesto de la arena. Él estaba cerca del arco. Miré a mis alrededores, localizando los cuchillos arrojadizos. Eso era lo más práctico, así que decidí ir a por ellos. Dos tributos más allá, estaba April. Ella me saludó, y yo la saludé a ella.
Tributos, en breves minutos darán comienzo los 74º Juegos del Hambre. He aquí las normas:
Los tributos no saldrán de su puesto hasta que suene la señal, ya que serán eliminados.
No se permite canibalismo, ni alterar el cuerpo de la víctima una vez suene el cañonazo.
El vencedor o vencedora de los juegos será aquel que permanezca con vida una vez que los demás tributos sean eliminados.
Y...Que la suerte esté siempre de vuestro lado.
Y sonó la señal. Corrí rápidamente hacia los cuchillos arrojadizos. Una vez que los conseguí, el tributo del distrito 4, Creig, me empujó dispuesto a matarme. Pero cogí uno de los cuchillos, y se lo clavé en el pecho. Él portaba un cuchillo normal, así que me hice con él y con su mochila, y corrí rápidamente hacia el bosque. Mientras que me adentraba más y más, no dejaba de escuchar cañonazos. Cada uno lo sentía en lo más profundo de mi corazón, ya que, no paraba de pensar en que uno de los fallecidos fuese Blake.
No sabía que hacer, ni donde ir. Tenía miedo de que un tributo me atacara, así que opté por trepar a un árbol y ver allí arriba el contenido de las mochilas.
No me costó mucho, ya que los duros entrenamientos habían hecho que me volviese mas fuerte,así que tardé poco en subir. Me quedé muy arriba, en una fuerte rama, que me sujetara y protegiera bien. Una vez allí, me senté, y abrí la mochila. En la primera, había  un saco de dormir, un pequeño estuche de cecina, una caja de cerillas, y una cantimplora.
En la segunda, había un bote de iodo, dos cantimploras, tres barritas energéticas, y unas gafas de visión nocturna.
Como las mochilas eran grandes, metí todo en una, y aún sobraba un poco de espacio. Así, me quedé en guardia el resto del día, sin moverme del árbol,para que no me viesen los demás tributos. En todo momento, estuve despierta, ya que los ruidos del bosque no me dejaban dormir.
Pero a media noche,proyectaron en el cielo las imágenes de los tributos caídos. Cuando empezaron, sujeté la medalla que me dio Blake.
-Cariño, que no te haya pasado nada...Vive...
Proyectaron todas las imágenes, y Blake no estaba entre ellas. No pude evitar ponerme a llorar,y acabé dormida del cansancio.

jueves, 2 de enero de 2014

Capítulo 7: La víspera.

Los días anteriores a los juegos perfeccioné mis habilidades, e incluso aprendí a trepar. Pero el hecho de tener la nota más alta no me tranquilizaba, sino que me preocupaba aún más. Todos irán a por Blake y a por mí. Y los estaremos esperando. No nos rendiremos.
No paraba de imaginar las caras que habrán puesto mi madre y Sarah cuando emitieron mi puntuación y la de Blake. Por otra parte estoy segura de que Bianca estará cumpliendo su promesa. No les faltará nada. 
Iba perdiendo el miedo, y me mostraba más alegre con Haymitch y Erin. Blake se encontraba más tranquilo, y mejoró mucho más. Incluso he entablado amistad con April.
Es una niña encantadora. Tiene una hermana mayor, Anna, pero se desmayó cuando la eligieron, y no se pudo ofrecer voluntaria.
Es pelirroja, con muchas pecas, y tiene el pelo muy rizado.
Blake, ella y yo intercambiamos tácticas, y observamos a los demás tributos, revelando nuestras observaciones unos a otros. Nos centramos en los profesionales. Se centraban en atacar, pero no se defendían correctamente.
Así que la clave era que uno se enfrentase contra él,y otro por detrás le atacara.
Así, debatiendo diferentes tácticas y entrenando, llegó el dia anterior a los juegos, en el que se celebraría la gala de apertura.
Noah había estado diseñando mi vestido, pero no me había querido revelar nada. Ni siquiera el color. Aunque seguro que es granate. Mi color favorito.
Me levanté, y me fui a desayunar, habiéndome puesto unos tejanos y una blusa granate muy bonita que vi en el armario. Hoy el entrenamiento iba a ser solo por la mañana,ya que dedicarían toda la tarde a nuestra preparación.
Al sentarme en la mesa, ya estaban Haymitch y Erin desayunando. Pero me extrañó que Blake no estuviese sentado ya.
-¿Y Blake?
-Estará al caer.
En efecto. Blake salía de su habitación dispuesto a desayunar.
-Buenos dias...
-Hola Blake.
Le dí un beso, y nos sentamos a desayunar. Desayuné bien, ya que hoy quería entrenar en todo para no dejar ninguna laguna en mi preparación.
Cuando terminamos, nos sentamos un poco en el sofá a hablar. En resumen a estar en pareja. Pero Haymitch se nos acopló justo en medio.  A estas alturas de la vida es como un amigo más, así que se lo permitimos. Y algo interrumpió el momento. La televisión se encendió.
Habitantes de Panem, están ustedes viendo la retransmisión del programa de la víspera a los 74º juegos del hambre.
Estos juegos prometen, ¿Verdad, Claudius?
-En efecto. Estos juegos prometen ser uno de los más duros, debido al gran nivel de los tributos.
-¿Pero se ven diferencias?
-Por supuesto. Hay que destacar que un distrito con muy bajo nivel, y solo un vencedor, ha mandado a los juegos a unos tributos muy competentes. Si. Hablamos del distrito 12, que además, nos han mandado a una pareja de enamorados.
Pero, telespectadores, ¿Qué os parece si entrevistamos a las familias de los tributos?
A continuación pasaron a entrevistar a las familias de los tributos de los distritos 1 y 2. Exaltaban el poder y nivel de los tributos por encima de todo, y afirmaban con seguridad que iban a ganar los juegos. Yo me enfadé ante su arrogancia, y no pude evitar responder con un sonoro "Gilipollas".
A continuación pasaremos a entrevistar a las familias de April y Jim, tributos del distrito 3. Adelante, Claudius.
Comenzaron a entrevistar a los familiares de Jim,que fueron breves: Le dijeron que luchase y resistiese. Es una persona muy fuerte. Después de los demás distritos, dieron paso al 5, hablando la familia de April. La portavoz era su madre.
-Ante todo, quiero decir que April es una niña muy inteligente. Cielo, sabemos que nos estás viendo. Lucha. Defiéndete y ten mucho cuidado. Si tu padre estuviera aquí, estaría muy orgulloso de ti.
Pero también queremos dar las gracias a alguien,a Kira, la tributo del distrito 12. Sabemos que has enseñado a April a usar el arco, y a defenderse. Te estaremos eternamente agradecidos. Queremos que sepas que tienes una familia en el distrito 3.
Pero la hermana mayor le arrebató el micro a la madre, y comenzó a hablar.
-April, cariño, soy yo, tu hermana. Siento no haberme podido ofrecer voluntaria, pero la tristeza me pudo, y me desmayé. Lo siento. También quiero dar un mensaje a Kira. Has hecho más de lo que deberías haber hecho. Gracias a ti mi hermana ha sacado un 9. Quiero que sepas que si tu hermana hubiese sido tributo, yo también la hubiese ayudado. Gracias, Kira.
-De nada, Anna.
Siguieron entrevistando a familias, hasta que le llegó el turno al distrito 12.
-Y,por último, tenemos al distrito 12, el distrito del carbón, y el distrito de los mejores tributos, Blake y Kira.
Primero entrevistaremos a la gran familia de Blake.
La portavoz fue su hermana Bianca.
-Todos estamos destrozados debido a la selección de nuestro hermano como tributo. Blake, todos te echamos de menos. El que más es Kyle. Sabemos que harás todo lo posible por salir de ahí en donde estés, y lucharás por permanecer vivo.
Pero tengo que dar un mensaje a Kira. Tu madre y Sarah están bien. Cazo cada día para ellas, y no les falta pan.
Lucha por salir con vida. Sarah te necesita.
-Emotivo discurso, guapa. Ahora, pasaremos a entrevistar a la familia de Kira, nuestra perla de carbón.
Sarah arrebató el micro de Claudius, y comenzó a hablar. Yo me empecé a emocionar.
-Prima, Kira, muchas gracias por ofrecerte voluntaria por mí, y arriesgar tu vida. Tienes que vivir Kira, tienes que volver. Solo te tenemos a ti. Bianca se está portando muy bien con nosotras, y me está enseñando a usar el arco, como tú. Ayer cazé yo sola una liebre. Mamá te hecha de menos.
-Kira, cielo, soy mamá. No te preocupes por nosotras. Se que vas a
luchar hasta el final. Vive.
-Emotivo discurso señora. Bueno,hasta aquí dora el programa. Recuerden que hoy a las 21:00 comienza la gala de apertura...
Comprendí  la realidad de las palabras de Sarah y de mi madre. Debo vivir, mi familia me necesita. Pero eso implica perder a Blake, y no puedo vivir sin él. Le amo.
Miré a Blake, le besé, y nos cambiamos para ir a entrenar. Entrenamos en todos los sitios duramente, hasta acabar agotados, y nos fuimos a comer dispuestos a prepararnos para la gala de apertura.
Comimos todos muy nerviosos, ya que esta gala iba a ser posiblemente la última vez que nuestra familia nos viese con vida. Debíamos permanecer felices y animados.
Comimos una especie de pastel con pasta, carne, y queso. Procede de un país existente hace mucho tiempo, Italia, y se llama lasaña.
Cuando terminamos de comer, Haymitch nos dio unos consejos.- Intentad parecer lo más dulces y sensibles posibles. Kira irradia dulzura, pero tú, Blake... Eres muy fuerte, y pareces más duro. Habla sobre vuestro romance, sobre el amor que sientes hacia ella.
-Eso no será dificil, Haymitch. Lo hago cada día.
Blake me miró fijamente,y no pude evitar corresponderle con una dulce sonrisa...
-Ese es el estilo chicos. Arrasaréis. 
Blake y yo nos retiramos, dispuestos a empezar a ducharnos. Yo fui a mi habitación,y comencé. Usé el jabón que olía a mi bosque. Me lavé delicadamente el cabello, pero a conciencia. Quería causar la mejor impresión posible. Una vez que me duché,me sequé y me desenredé el cabello. Como lo tengo bastante largo, me llevó bastante tiempo.
Terminé, y me puse ropa interior y un batín encima, de satén blanco, esperando a que viniese mi estilista. Y vino. Noah llegó con todo un séquito de maquilladores y peluqueros. Primero me prepararon el pelo. Primero acentuaron mis ondas naturales, y luego me hicieron un recogido: De inspiración griega, formado por una serie de trenzas, y algunos mechones sueltos. Muy yo. Me maquillaron de una forma muy natural, ya que a mi tono tan claro de piel no le sienta nada bien el maquillaje recargado.
Pero Noah no me dejó verme. A continuación,me mostró el vestido. Granate, como presentía. De palabra de honor, y con mucho vuelo en la parte inferior. Sin ningún elemento estilo distrito 1. Sencillamente perfecto. Noah y otras dos chicas me lo pusieron, y ya me dejaron verme. Estaba perfecta.
-Noah, me has captado a la perfección.
-Te dije que yo no tengo los gustos del capitolio. Se que nos vamos a volver a ver, pero igualmente, mucha suerte Kira.
-Gracias Noah. 
Nos dimos un largo abrazo, y me acompañó a la sala donde debíamos esperar para pasar al escenario.
Cuando llegué, todos los tributos se giraron al verme. Pero yo iba centrada en ir con Blake. Blake estaba de espaldas hablando con Haymitch. Cuando este dirigió la mirada hacia mí, Blake se percató, y se giró también.
El iba guapísimo. Llevaba un traje negro, con ribetes en color granate, y la corbata del mismo color.
-Estás genial, Blake.
-Kira, tú si que estás genial. Estás perfecta. Estás preciosa. Estás...
De repente, alguien me tocó la espalda. Era April, con el cabello ondulado, y con un bonito vestido verde.
-Kira, eres la tributo más guapa de los juegos.
-Tú si que vas guapa. El verde te sienta genial.
-Igual que a ti el granate. Por cierto, a lo mejor no nos volvemos a ver... Mucha suerte.
-Igualmente cielo.
Me agaché a su nivel, y no pude evitar darle un tierno abrazo. Blake le dio otro abrazo, despidiéndose de ella con un Adiós, amiga.
Empezaron a llamar a los tributos al escenario,y uno por uno, llevaron a cabo su teatro particular para conseguir patrocinadores. Que falsos. Llamaron a Jim, a April... Así hasta que se escuchó: Y ahora demos paso al tributo masculino del distrito 12. El fuerte y el enamorado...¡Blake Basset!
Blake me dio un beso y salió. Pero vi su presentación en la pantalla.
-Bueno... Blake Basset... Has demostrado a Panem entera que el proceder del distrito más pobre no significa ser débil, demostrándolo con un gran 10...
-En efecto, Claudius. Yo siempre he sido muy trabajador, ya que he tenido que ayudar a sacar a mi familia adelante...
-Bien. Bueno... Además de ser un chico tan fuerte, también estás enamorado.
-Si. Estoy enamorado de la mejor chica del mundo. 
-He de decir que hacéis una muy buena pareja Kira y tú.
-Si. Me siento el hombre más afortunado del mundo de tener a Kira a mi lado.
-Entonces será muy duro volver a casa sabiendo que...
-Claudius, estaré luchando todo lo que pueda, pero para proteger a Kira. En todo caso, la que volverá es ella.
-Ejem... Bueno, demos paso a la tributo con la puntuación más alta de todos los juegos. La perla del carbón...¡Kira Colinwood!
Salí hacia el escenario. Blake me besó, y se fue a ocupar el lugar que le correspondía con los demás tributos.
-Bueno Kira... Durante estos juegos hemos observado que eres una chica de lo más compasiva al ofrecer tu ayuda a la tributo del distrito 5, April...
-Si. Tiene la misma edad que mi prima Sarah...
-El gesto que tuviste con tu prima al arriesgar tu vida por ella ha sido muy noble...
-Veo totalmente justo que este en igualdad de condiciones con los demás tributos.
-Bueno,basta de hablar de los demás. Hablemos de ti. ¿Cómo conociste a Blake?
-Veamos Claudius, fue todo debido a un accidente. Aparte de usar el arco, también soy sanadora.
-¡Pero que chica más completa!Qué pena que esté cogida...
-Bien. Blake ayuda en la panadería a su familia, y, un día, vino su madre a decirme que se había quemado la mano. Yo conocía a Blake del colegio, pero como nos separaban... Bueno, le curé,y, por una serie de acontecimientos, nos hicimos amigos. Y comenzamos a salir juntos.
-Así que se puede decir que vuestro amor es ardiente...
-Ejem... Si...
-¡Ja, ha! Bueno Kira, ¿Quieres decir algo a tu familia?
-Si. Sarah, mamá, lucharé hasta el final, pero, pase lo que pase, regrese o no, debéis seguir, ya que siempre estaré con vosotras. Sarah, siempre estaré contigo. Y no te sientas culpable, ya que lo que he hecho por ti lo haría mil veces. Además, estaré con papá.
-Bonitas palabras. Y hasta aquí, llega la gala inaugural de los 74º Juegos del Hambre. Y chicos , que la suerte siempre esté de vuestro lado.
Al finalizar la gala, salimos todos juntos a la sala de antes. Haymitch y Erin nos esperaban.
-Soberbios, chicos. Os lloverán los patrocinadores.
-Tan solo hemos dicho la verdad. Lo que sentimos.
Haymitch no pudo evitar darnos un abrazo. Eran las once de la noche, así que nos retiramos a nuestros dormitorios a dormir. Me entretuve hablando con April,tranquilizándola. Diciéndola que todo saldrá bien. Así que llegué un poco después que Blake. Al entrar, me quité los zapatos para no hacer ruido, pero Blake seguía despierto.
-Cariño,no te preocupes. Estoy despierto.
-Ah, vale.
Me intenté quitar el vestido, pero no me lo podía desabrochar. Así que le pedí ayuda a Blake. Me desabrochó los botones, y me bajó la cremallera. Cuando terminó, empezó a acariciar mi cuello, dándome un beso en él,y abrazándome.
-Te quiero Kira.
-Y yo a ti, Blake. 
Entonces, me puse algo para dormir. Un camisón blanco, similar al que usé en el tren. Al terminar de ponérmelo, no pude evitar ponerme a pensar de que esta sería la última noche que dormiría así, cómoda. Además, Blake había dicho que daría la vida por mí. Y no soportaría una vida sin él. Así que, me puse melancólica, y empecé a llorar.
-Cielo, Kira, no llores.
- Es que no puedo soportar el que mañana estemos jugándonos la vida, y que tú te ofrezcas por mí.
-Yo no sería capaz de vivir sin ti, Kira, así que prefiero morir yo, y que tú vuelvas con tu familia. Te necesitan para subsistir.
Le callé con un beso. Y él me lo devolvió. Nos vimos envueltos en una serie de largos besos, y empecé a subirle la camiseta.
-Kira, ¿Estás segura?
-Blake. Te quiero. No sabemos a ciencia cierta cuanto sobreviviremos,  y no quiero separarme de ti sin...
Blake me calló con otro beso. Y se quitó la camiseta solo.Después, él comenzó a subirme el camisón, y me lo quitó. Después, se quitó los pantalones, y nos continuamos besando mientras que él me deshacía el recogido, dejando mi cabello suelto.
-Mejor así. 
Siguió besándome, y lo hicimos. Después, nos quedamos abrazados el uno al otro. No dormimos nada, y vimos el amanecer juntos. Antes de irse, me dio algo.
-Kira, no sé si caeré el el baño de sangre...
-Calla...
-Te quiero dar algo.
Se levantó hacia su chaqueta, y me dio un colgante con una medalla.
-Este colgante me ha dado mucha suerte a lo largo de mi vida. Quiero que lo lleves tú.
-Muchas gracias. Te quiero.
Le besé, y me lo puse.
Después, se volvió a poner el pijama. Antes de irse a su habitación, nos despedimos con un apasionado beso.
-Kira, te quiero.
-Y yo a ti.
Se fue y cerré la puerta. Comencé a asearme. Los juegos me esperaban.