Comentad!

Hola. Soy Elena, la escritora del blog. Vereis, a parte de la profunda inspiración que me brinda mi mente, no hay nada que más me inspire y me dé ideas que vuestros comentarios y vuestras críticas constructivas.
Así que, de lector a lector, ya sabéis. Estoy encantada de que sigáis mi historia, pero os pediría que, al leer mi blog, dejáseis un breve comentario con vuestras opiniones e ideas.
¡GRACIAS DE ANTEMANO, Y QUE LA SUERTE ESTÉ DE VUESTRO LADO!

sábado, 11 de enero de 2014

Capítulo 17.

Hola tributos de Panem.  Kira se va a arriesgar por Blake, jugándose la vida en el baño de sangre. No han recibido casi ayuda de los patrocinadores, y a pesar de eso, siguen vivos.
Ha llegado la hora de ver la fortaleza del amor existente entre ambos.

                               *******
No dormí en toda la noche, pensando en si saldrá todo bien. Con unas brasas cociné algo de pavo para Blake. Cuando faltaba un rato para amanecer,  cogí el arco, dí un beso a Blake, y me fuí. No podía dejar que muriera.
Salí de nuestro escondite, y marché hacia la Cornucopia. De camino, bebí un poco de agua.
Pasé por la cueva, y estaba vacía. Nos instalaremos allí.
Al llegar a la Cornucopia, había amanecido, y estuve oculta en unos arbustos.  Primero salió Damien. Luego salí yo.
Las tres bolsas estaban colocadas en una mesa, con los números de cada distrito.
Corrí lo más rápido que pude, y cogí la bolsa. Al girarme,  ví de lejos como Damien corría hacia mí, pero Jim le interceptaba y luchaba con él. Quería ir a ayudarle, pero Blake me esperaba.
-¡Kira, corre!
Lancé una flecha al brazo de Damien, y le herí.
Así que corrí lo más rápido que pude, y volví a nuestro escondite a toda velocidad. Al pasar el río, oí un cañonazo, y ví la imagen de Jim proyectada en el cielo. No me lo podía creer. Nos había salvado,y ahora... ha muerto por nosotros.  Paré y me senté, poniéndome a llorar. Estaban muriendo demasiadas personas, y, cuando acabemos con Damien, uno de los dos morirá. Y seré yo.
Seguí caminando, y ví como una figura se acercaba a mí, muy cargada. Era Blake. Cuando me vió, se  desvaneció. Corrí hacia él, y le intenté levantar.
-¡Blake! ¡Blake!
-Me prometiste no ir...
-Pero lo he conseguido,Blake...
-Escuché el cañonazo, y no te ví...  Pensaba que eras tú...
-No te preocupes cariño, ya estoy aquí.
Cogí todas las mochilas,  y nos fuimos a la cueva del río. Al llegar, extendí los dos sacos, y le ayudé a tumbarse.
-Tienes muchísima fiebre.
-¿Quién ha caído?
-Jim...
Blake me agarró del brazo, y me llevó contra él, dándome un beso, y abrazándome.
-Pensé que no te iba a volver a ver. No me vuelvas a hacer esto Kira. Te quiero.
-Y yo a tí.
Abrí la mochila, y había una caja de pomada,  y una medicina.
-Blake, tu cura...
Le puse la pomada por toda la cara, los brazos, y la espalda.
Después, le dí la medicina.Era una especie de líquido de color azul. Por la mueca que hizo, debía estar asqueroso.
-Me ha recordado al dia que nos conocimos...
-Si.. En la panadería...
Nos comimos una barrita energética, y le humedecí el paño cada poco rato.
No hicimos nada en especial. Nos tumbamos, y nos miramos. Así el resto del día.  Por la noche llovió, y rellené las cantimploras. Y observé las imágenes de los tributos caídos. Sólo quedábamos tres. Y volverá uno.
Volví a tumbarme al lado de él. Me queda poco tiempo junto a él, y quiero aprovecharlo al máximo.
A la mañana siguiente, me desperté,y él todavía seguía dormido. Pero va a vivir. Con las medicinas de ayer, seguro que mejora. Salí a lavarme un poco. No podía soportar más esta suciedad. Me lavé la cara y los brazos,  y volví dentro a cuidar a Blake. Cociné un poco de pavo,  y fuí a limpiarle. Cuando le fuí a cambiar el paño,  observé su cara. Ya no tenía heridas.  Al verlo, me emocioné, y le desperté zarandeándole. Se asustó un poco, y al verme así, se tranquilizó.
-¡Tus heridas han desaparecido,Blake!
Le toqué la frente, y percibí que ya no tenía fiebre. Debido a mi alegría,  le besé y le abracé. Él también me abrazó, y estuvimos así durante un buen rato. Después, comimos un poco de pavo, y unas bayas. Al terminar de comer, él se apoyó en mi regazo, y le empecé a acariciar el pelo.
-Blake, cariño, tenemos que ir a por Damien. Esto ya se acaba.
-Si. Esto tiene que finalizar ya. Tienes que volver.
-Blake,no voy a volver sin tí.
-Pero Kira...
-Vamos a por Damien. Luego ya veremos.
-Como quieras Kira.
-Hoy descansaremos, y mañana iremos a por él.
-Mañana... Acabará todo esto.

viernes, 10 de enero de 2014

Capítulo 16.

Bueno, todos nos hemos quedado con la intriga de que ha pasado con Kira y Blake.
El cuarto dia recibieron un grave ata que de rastrevíspulas, y se quedaron sin conocimiento, esperando que el grave veneno hiciera efecto.
¿Habrán sobrevivido?

                                      ******
Me desperté muy confusa, en una especie de hueco muy apartado, cerca de la desembocadura del río. Me dolía todo el cuerpo. Observé mis brazos, estaba toda cubierta por unas hojas. Me habrán ayudado a recuperarme. Pero a girarme, ví a Blake, completamente herido. Tenía picaduras en su cara, en sus brazos,en la espalda.
Me preocupé bastante, y me puse a llorar. Estaba así por culpa mía. Si no me hubiese protegido, ahora estaría bien. Le toqué la frente, estaba ardiendo, así que empapé el pedazo de camiseta que él usó cuando estuve tan mal, y lo mojé con el agua que quedaba.
Cuando le estaba poniendo el paño, alguien se acercó a mi. Cogí un cuchillo,  y le tiré al suelo para verle. Era Jim.
-Ya te has despertado...¿Estás mejor? -¿Donde estamos?¿Que haces?
-Os ví inconscientes, y os traje aquí.
-Y ahora me vas a matar...
-¡Claro que no!
-¿Por qué lo haces?
-Por lo bien que te portaste con April. Nuestro distrito te estará muy agradecido.
-Pero no pude ir a socorrerla...
-No fue culpa tuya. La vengaste.
-Solo era una niña... ¿Cuántos quedamos?
- Has dormido cinco dias. Todavía no ha muerto nadie. Quedamos cuatro.
-Mira a Blake... No sé si sobrevivirá...Tiene mucha fiebre. Y las picaduras de rastrevíspulas... Tantos días así...
-Mientras que se le cambien las hojas, no irá a más. Mucha suerte. Iré a por Damien. Cuídate.
-Muchas Gracias Jim.
Se marchó, y yo me quedé velando a Blake. Parece mentira que me haya salvado tantas veces la vida, y esté tan indefenso.
Me quedé observando su cara. Tan guapo. Le amo, y no soportaré perderlo. Me puse a llorar, y a acariciarle.
-Blake, mi amor, tienes que vivir.
Me tumbé apoyando mi cabeza en su torso, y me quedé así, parada, aprovechando cada segundo a su lado. Pero un pitido me despertó. Venía de fuera. Había una cajita en el suelo. Apreté un botón, y la cajita se abrió. Era un recipiente con caldo. Junto a la caja, había una nota de Haymitch:
No vuelvas a insultar al capitolio, o tendras problemas.  Vuelve.
Haymitch tiene razón. El Capitolio puede hacer daño a mi familia.
No me tomé la sopa, y la guardé para Blake. Espero que despierte pronto.
Necesitaba agua para Blake, así que salí en busca de agua. No me gustaba dejarle solo, pero era imprescindible. Así que le dí un beso, cogí la mochila y mi arco, y me marché. El río estaba lejos, así que tenía que ir con cuidado. Damien estará cerca.
Tardé media hora en llegar, y rellené todas las cantimploras. Aproveché para beber, y lavarme un poco la cara. Debemos volver a la cueva, es el sitio más seguro.  De camino cogí unas bayas y fresas. Oí un ruido, pensando que era un tributo. Pero era un pavo. Sin pensarlo dos veces,lo cacé y volví a nuestro escondite. Cuando llegué,  solté el arco y la caza y humedecí el paño. Al ponérselo,se revolvió un poco.

-¡Blake, Blake!¿Me oyes?
Blake se me quedó mirando, y me acarició. Estaba fatal. Pálido, tenía escalofríos, y tenía los ojos muy rojos.
-Kira...Estás bien...
No me podía creer que estuviera despierto.pensé que no iba a volver a oír su voz.
-No hables.
Le dí un gran abrazo, y un beso. No le podía soltar.
-Pensé que te había perdido,Blake. Tenemos que trasladarnos a un lugar más seguro. Tenemos que volver a la cueva. Subiremos la colina. Hay una gran cuesta.
-Lo único que me importaba era que no te picaran mucho.
-Te quiero Blake.
Le calenté en unas pequeñas brasas el caldo, y se lo dí.
-¿Y tú Kira?
-A mi no me apetece.
Comí algunas bayas para que Blake se quedara tranquilo, y le conté que Jim nos había salvado,en agradecimiento por la ayuda que brindé a April.
Pero mi preocupación no cesaba. Estaba consciente, pero su fiebre cada vez iba a más. Le cambiaba los paños con mucha frecuencia,pero no había mejoras.
Después,nos tumbamos dispuestos a dormir, pero una voz estridente nos llamó la atención.
Tributos, estos juegos del hambre están siendo uno de los más duros. Estáis demostrando la fortaleza que os caracteriza, pero, a estas alturas, estáis rodeados de problemas. Por ello, mañana al amanecer, se celebrará un banquete en la Cornupia, con lo necesario para que desaparezcan vuestras dolencias.
Y recordad, que la suerte esté siempre de vuestro lado.
Miré a Blake, y le dí un gran beso.
-¡La solución para que sanes!
-¿Y a qué precio, Kira? Quieren vernos morir.Será un baño de sangre. No vayas.
-Diste la vida por mí, y yo haré lo mismo.
-Kira, por favor...
Blake estaba muy preocupado, y no le podía dejar así. Así que le tranquilicé diciendo que no iría,pero no era cierto.
Mañana me jugaré la vida por él.

jueves, 9 de enero de 2014

Capítulo 15: Vida en la Veta

Bueno tributos!!  Hemos visto el punto de vista de Kira y Blake, pero... ¿Qué tal llevará todo esto Sarah, el eje sobre el que gira esta historia?
Espero que os guste este capítulo.
Saludos!!!!!

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En estos cuatro días no he dormido nada. He perdido el apetito, y tia Mary no para de llorar. Y yo tampoco. Kira es el último ser querido que me queda en el mundo. Perdí a mi madre, a mi padre, y ahora voy a perderla a ella. La televisión acaba de retransmitir el ataque de las rastrevíspulas, y he visto a mi prima y a Blake así, a las puertas de la muerte. Y se nos ha caido el mundo encima. El día de la cosecha, cuando Kira se ofreció voluntaria por mí, ví a Blake llorando desconsoladamente. Ellos hacen una pareja estupenda. Él, fuerte, hace todo por pro
teger a mi prima. Seguro que se habría ofrecido voluntario para estar junto a ella. La hermana de Blake, Bianca, se está portando genial con nosotras. Nos traen pan, y ella caza para nosotras. Además, vienen las amigas de Kira, y nos traen comida. La que mejor me ha caído es Alice. Ella y Kira iban juntas al colegio, y siguieron en contacto después de que Kira lo dejara.  Nos trae queso de sus cabras. Sus padres tienen muchos animales. Es afortunada.
Alice es la típica chica de la Veta. Morena, de piel oscura y ojos negros.
Pero a pesar de todas las ayudas, me siento totalmente sola.
Quiero que vuelva Kira.
Cuando volvimos de la cosecha, me encerré en la habitación a llorar, y no salí en todo el día.
A la mañana siguiente, alguien llamó la puerta. Era Hope, la panadera. Nos trajo una hogaza de pan, y se puso a hablar con mi madre. Las dos lloraron por Blake y Kira.
-Mary, amiga. Son fuertes. Kira es muy buena con el arco.
-Mi niña... Tan joven,y que tenga que vivir esto... Todo esto, por culpa mia...
Yo no me podía ofrecer, y ella ha pedido muchas teselas... Ha acumulado 24 teselas...
-Mary, Blake llevaba 28.  Somos muchos en casa, y la panadería no da para alimentar a todos...  Hará todo por protegerla. Puede que este año el distrito 12 tenga un vencedor.
Salí a la sala, y ella me miró dulcemente.
-Hola, bonita.
-Hola Hope.
-Cielo, tienes que seguir con tu vida. Es mas, ¿Por qué no vas con Bianca a cazar? Ella caza para vosotras...Saldrá en una hora. Está desayunando.
Así fui a ver a Bianca. Entré a la panadería, y pasé a su casa. Estaba en la habitación de Bake y sus tres hermanos, sentada en su cama. Toqué la puerta, y ella se secó las lágrimas.
-Ahh hola Sarah...
-Hola Bianca. ¿Estás bien?
-Todo lo bien que se puede estar...
- Me ha dicho tu madre que me ibas a enseñar a usar el arco...
-Es verdad... Nos vendrá bien desconectar...
Así me fue enseñando a cazar con el arco. Seguía igual de triste, pero los dias se me hacen mas livianos...
Cuando llegó la gala de la víspera de los juegos,  vinieron a entrevistarnos gente muy rara del Capitolio. Le deseé muy buena suerte.  Sabía que con un 11 iba a ser una rival muy dura, pero me daba mucho miedo ese tal Damien...
Pero cuando peor lo he pasado ha sido cuando han comenzado los juegos del hambre.  Cuando la dieron con la flecha y se le infectó la herida, me puse muy nerviosa, y mi madre me hizo unas hierbas. Pero todo el distrito se emocionó enormemente cuando se reencontraron cerca del rio.
Y ahora, todo el distrito está en vilo ahora que un grupo de rastrevíspulas les han atacado,  y están en peligro de muerte.

miércoles, 8 de enero de 2014

Capítulo 14: Cuarto día de supervivencia.

Bueno tributos, este es el cuarto día de supervivencia de nuestra pareja. Kira se ha visto marcada por el cruel asesinato de April, y tardará en superarlo. Cada vez tiene mas claro que permanecerá al lado de Blake, y no le importa morir siempre que sea a su lado.
En este capítulo, la tragedia se ensañará con Kira y Blake.
Así que....  Disfrutadlo!!!

                     ***************
Me desperté repentinamente.Había tenido una pesadilla. Damien y un grupo de mutos iban a la veta y atacaban a mi familia.
Al despertarme, empecé a respirar con dificultad del susto, mientras que salían grandes lágrimas de mis ojos. Blake se incorporó y me abrazó fuertemente, devolviéndole la fuerza del abrazo.
-Kira, tranquilízate. No ha sido nada. 
-Era tan realista, Blake.  Mi madre y Sarah...
-Están más que protegidas. Está mi hermana, nuestros amigos, mi madre... Están bien, ya verás... Dentro de nada estarás con ella en la casa de la aldea de los vencedores.
-No. No estaré con ellas. Yo sin ti no vuelvo.
-Kira... No digas eso...
-Blake, lo tengo clarísimo. Te amo. Y si te pasara algo... Me moriría yo también.
-¡No digas tonterías!Quiero que vuelvas...
-Me quedaré siempre contigo Blake.
-Te quiero Kira.
-Y yo también.
Nos dimos un apasionado beso, y nos volvimos a abrazar.
-Hasta el final Kira.
-Hasta el final, Blake.
Cocinamos un poco del pavo del día anterior,  acompañándolo con unas bayas. Pero me detuve a observar unas de color negro, con un destello azulado.
-Blake, cariño, ¿has cogido estas?
-Si. ¿Por?
-Son jaulas de la noche, Blake. Son venenosas. Mueres a los pocos minutos de tomarlas.
-¡ Tiralás! Menos mal que las has visto antes...
Pero no hice caso a Blake. Las eché en el tarro de la pomada vacío, y me las guardé, por si pasaba algo. Nunca se sabe. Después, salimos a lavarnos un poco la cara. Me sentía muy sucia. Y pensar que voy a morir así... Llevaba unos cuatro dias sin bañarme...
Así que, cogimos nuestras armas,  y nos dispusimos a ir de caza.
Sigilosamente, avanzábamos a través del bosque, buscando animales, bayas... Yo iba en guardia con mi arco, y él, con un gran cuchillo. Pero algo nos hizo parar, ya que oímos unas risas.
-Mierda. Vienen tributos.
-Corre Blake, subamos a aquel árbol.
Trepamos rápidamente, y nos sujetamos cada uno a una rama fuerte, con ayuda de las cuerdas. Me fijé bien quienes eran. Habían formado una alianza Damien, y dos tributos masculinos y femeninos. Comenzó Damien a hablar.
-Ya solo quedamos ocho. Nosotros cinco, ese Jim y la parejita. Kira es un peligro. Nos la tenemos que cargar ya. Casi me mata.  Y Blake, se ha cargado a un montón de tributos... Pero Kira es su debilidad, en cuanto falte ella, se viene abajo.
-Jajjajaja
-Si
-Nos quedaremos acampando aquí. En cuanto esos tres mueran, nos separaremos. Pero dejadme a mí a Kira.
Yo me quedé pálida, susurrando a Blake que no hiciéramos ruido. Nos quedamos inmóviles. Así pasó toda la mañana, hasta llegar la tarde. Blake me hizo una señal, dirigiendo su mirada hacia un nido de rastrevíspulas. Como el nido estaba mas cercano a su rama, quiso ir él. Pero yo soy más ágil,  por lo que no me costó llegar a él. Empecé a cortar la rama con mi cuchillo. Las rastrevíspulas empezaban a salir, y yo cortaba, empezando a marearme debido a las picaduras. Blake se dió cuenta, y acudió en mi ayuda. Con su gran cuchillo, siguió cortando la rama, hasta que lo consiguió, cayendo el nido sobre los demás tributos.
Empezaron a correr gritando, pero a los cuatro tributos más jóvenes no les dió tiempo a huir, y murieron. Debido al mareo, me cai del árbol, dándome un gran golpe en la cabeza. Seguía recibiendo picaduras, hasta que Blake acudió en mi ayuda.
-¡Kira, corre!
Pero no podía incorporarme. Así que me sujetó por los brazos, protegiendome. No pudo evitar exhalar un grito de dolor,  pero, con el
mínimo resquicio de sus fuerzas, consiguió levantarme y ayudarme a caminar,  huyendo de las rastrevíspulas. Una vez que estábamos en un lugar seguro, Blake comenzó a  marearse, y perdió el conocimiento, pero no pude ayudarle, ya que yo también me desmayé.
En mi mente me pasó una especie de película sobre mi vida. El nacimiento de mi hermano, las cazas con mi padre, el accidente de la mina, la muerte de mi hermano, mis charlas con Sarah, la panadería, la cosecha...
Sabía que íbamos a morir, ya que el veneno de las rastrevíspulas es mortal, así que,  comencé a ver todo negro, y me evadí.

lunes, 6 de enero de 2014

Capítulo 13: Tercer día de supervivencia de Kira.

Me desperté con el sonido del caudal del río. Abrí los ojos, y Blake estaba a mi lado. Por muy mal que estuviera, mientras que Blake esté a mi lado, todo irá bien. Ayer ninguno de los dos estuvimos despiertos para la proyección de los tributos caídos, así que no sé a ciencia cierta quienes quedamos. Sólo se que se han escuchado 12 cañonazos.
Al intentar mover mi piernaver como estaba, desperté a Blake.
-¡Mi pierna está casi curada!
-Me alegro, Kira.¿Y la cabeza?
-Ya no me duele nada.
Noté que Blake estaba alicaido, lo que es completamente normal. Está sin su familia, pasando calamidades, y viéndose obligado a matar a personas inocentes que tienen familias.
-Blake, cariño,¿Estás bien?
-No Kira, no estoy bien. Soy un monstruo. he matado a seis personas, los tributos del 7, 8 y 9. Ellos no tenían culpa de nada. Lo he hecho para sobrevivir Kira, y para ayudarte. Y lo peor es que sus familias me odiarán por ello.
-Blake, cuando nos eligen en la cosecha, las familias saben el riesgo que corren. Pero yo también soy un monstruo. He matado a dos personas. A James y a Creig. Era un niño de 15 años.
-Esto no es culpa nuestra, Kira. Es culpa del capitolio. Si no existieran los juegos, nadie moriría. Tú y yo seríamos felices en la Veta. Con nuestras familias.
-Si...
Empecé a llorar, pero Blake me silencio con un beso.
-Vas a volver.
De repente me abrumó la realidad de sus palabras. Él se jugaría la vida por mí, y yo me quedaría sola, sin él.
- No Blake. Si tú te quedas aquí, yo me quedo contigo.
-Kira...
-No. Tenlo muy presente. Siempre estaremos juntos. Y si a ti te pasa algo... No voy a volver.
Blake y yo nos dimos otro gran beso, y nos abrazamos. Comimos algo, y salimos de la cueva, dispuestos a cazar algún animal, o recoger bayas. Rellené las cantimploras para el camino,y emprendimos la marcha.
Seguimos el curso del río, dispuestos a llegar a su nacimiento. Allí habría multitud de bayas. Así que no nos lo pensamos dos veces.
Llevábamos una media hora caminando,y todo marchaba bien. Yo iba en guardia con el arco, y Blake, con los cuchillos arrojadizos. Estábamos juntos.
Íbamos a entrar a la zona del bosque, cuando oí un grito. Un grito de ayuda.
-¡Kira!¡Ayúdame,Kira!
Era April. Estaba en peligro. No podía evitar ayudarla. Tan solo tiene 12 años.
-¡Blake,cúbreme!
Fui corriendo hacia donde estaba la voz, sin fijarme si me estaban acechando, solo corría.
Cuando llegué hacia donde estaba April, me encontré con los tributos femeninos de los distritos 1 y 2 asestando una puñalada a April. Y escuché el cañonazo.
Cogí mi arco, apunté, y le asesté a la tributo del distrito 1 una flecha en toda la sien. Cuando la otra tributo lo vio, se giró, me miró, y se rió.
-Se lo tenía que haber hecho a tu querida primita.
Le clavé una flecha en el corazón, y otra en la cabeza.
-Pues ya no vas a poder hacerlo, Farrah...
Me acerqué al inerte cuerpecito de la pequeña April, y me arrodillé frente a ella,poniéndome a llorar...
-Siento no haber podido protegerte, April...
Y seguí llorando a sus pies. Le limpié la carita, y le abroché la chaqueta para que no se le viese la herida. A continuación, le di un beso en la frente. Blake también se emocionó, y colocó unas flores entre sus manos.
-Adiós mi niña.
Blake se despidió de ella con un adiós, amiga, y nos fuimos a seguir buscando bayas.Pero antes de irme, no pude evitar mirar hacia el cielo, y lanzar un beso al aire, lamentando no poder haberme despedido de ella. Seguro que el Capitolio nos mira. Cogimos multitud de bayas comestibles, y además matamos una especie de pavo.
Con ese botín nos dirigimos a la cueva.Cocinamos un poco del ''pavo'', y cenamos eso con unas fresas. Salí a rellenar las cantimploras, y me lave un poco la herida, aunque ya estaba casi perfecta. Entré,y me senté apoyando mi cabeza sobre Blake. Él me dio un beso, y me rodeó con los brazos. Así pasamos un rato,hasta que proyectaron las imágenes de los caídos. Quedábamos diez tributos. Cuando vi la imagen de April, lancé un beso al cielo. Después volví a entrar, y Blake y yo dormimos uno abrazado del otro. Sólo él me da tranquilidad.

Capítulo 12: Segundo día de supervivencia de Blake.

Me desperté con un hambre atroz. Se me habían acabado las galletas, y tenía una sed tremenda. Permanecí atento por si había alguien en la orilla, pero no se escuchaba nada. Así que salí fuera de la pequeña cueva en la que estaba.
 La entrada era un pequeño espacio entre dos piedras, con muy poco espacio para salir, pero el interior era de buen tamaño. No parecía que hubiese una cueva allí. Salí, y bebí mucha agua, hasta llenar prácticamente mi estómago. A continuación,vi como había algunos peces en el río, así que con mi cuchillo, pesqué tres, y me los llevé al interior de la cueva dispuesto a cocinarlos.
Encendí unas brasas con algunos palos que había dispersos por la orilla y con los fósforos, y los clavé en dos palos para que se fueran cocinando.
Como las brasas no estaban muy vivas, para no levantar sospechas, tardaba bastante en hacerse.
Mientras que se hacían, el humo me recordó al humo de la panadería. A mi madre,mis hermanos, y a la quemadura gracias a la cual empecé a hablar con Kira.
No sabía si estaba viva, o muerta. Si estaba herida, sedienta... La echo muchísimo de menos. Mi familia me ha de perdonar, pero si le pasara algo a Kira, yo me iría junto a ella. Por eso estoy dispuesto a arriesgar mi vida por ella. En cuanto coma algo, saldré en su busca. No me importa si muero en el intento.
Estaba comiendo mi primer pescado, cuando oí un cañonazo, y un mal presentimiento ahondó en mi corazón. Kira... Pero dos minutos después, oí un fuerte ruido. Era como si fuera un golpe seco. A lo mejor es un tributo herido, la oportunidad de conseguir algún arma y provisiones. Pero ese golpe se sucedió en unos llantos. A lo mejor es April. O hay dos tributos luchando. No me lo pensé dos veces y salí, armado con el cuchillo, dispuesto a ver que sucedía.
Salí sigilosamente, y me asomé a la entrada.No había nadie. Pero al girar, vi la pierna de un tributo. Había alguien gravemente herido.
Y la mayor sorpresa llegó, cuando ese tributo pronunció una palabra, Sarah. Era Kira. Con el arco. Corrí hacia ella, y estaba en un estado deplorable, con una gran herida en la pierna, y una sangrante brecha en la ceja.
-¡Kira!¡Me oyes!
Puse mis oídos sobre su corazón,estaba viva. Así que no lo pensé dos veces, la metí rápidamente en la cueva. Una vez dentro, coloqué el arco a un lado, partí un pedazo de mi camiseta,y la mojé con agua. Kira tenía fiebre. Seguramente será por la herida. Tiene pésima pinta. Le limpié la cara, y la herida, con un poco de Iodo, y la coloqué sobre mi saco de dormir para que estuviese cómoda. Por fin está conmigo.
También le examiné la herida. Le subí la pernera del pantalón, y vi que había sido atravesada por una flecha. Le lavé la herida, a lo que Kira respondió quejándose. Le volví a refrescar la cara, y Kira abrió los ojos, poniéndose a llorar.
-Blake...
-Kira,cariño, tranquilízate, ahora estamos juntos...
-Mi herida...
Recordé la pomada del Capitolio que estaba en mi posesión, y no dudé en aplicar parte de ella en su herida.
-Ahora yo tengo el arco...
-Si Kira...
-Tengo bayas y comida en la mochila, un saco de dormir, y cuchillos arrojadizos, y cantimploras, y...
-Kira, tranquilízate. Ahora descansa.
Me puse detrás de ella, apoyando su cabeza sobre mi, rodeándola con los brazos. Le dí un beso en la frente, y se quedó dormida. Pero me puse a pensar en alto. Sentía una gran impotencia por lo que el capitolio nos estaba haciendo.
-El capitolio va a pagar caro lo que nos ha hecho. Tu vas a vengar a todos, por que yo daré mi vida por ti.
Así nos quedamos un buen rato, hasta que yo también me quedé dormido. Me desperté a última hora de la tarde, ya que Kira se removió y se intentó incorporar...
-Que te ayudo...
Le acaricié la frente, y vi que la fiebre prácticamente había remitido.
-¿Te encuentras mejor?
-Me duele un poco la cabeza, pero estoy mucho mejor que antes.
-Me alegro. Te quiero.
-Y yo a ti, Blake.
Dí un beso a Kira, y miré la herida de su pierna. Estaba curando a pasos agigantados.
-Blake cariño, tengo barritas energéticas en la mochila. Coge una.
Cogí una. No me creía que estuviera saboreando algo tan delicioso. Le acerqué una a ella, ya que estaba un poco débil debido a la fiebre, y después cogimos unas bayas.
Como se nos hizo de noche, y estábamos cansados, nos pusimos a dormir. Junté el otro saco con el de ella, y dormimos abrazados. No me lo podía creer. Ya la tenía conmigo.

domingo, 5 de enero de 2014

Capítulo 11: Segundo dia de supervivencia de Kira.

Me desperté enormemente mareada. El dolor en mi herida iba cada vez a más, y no podía remediarlo.
James y Damian todavía dormían, o lo fingían. Ya no estaba segura de lo que hacía ni de lo que sentía. Solo quería que todo terminara ya.
Me puse a llorar muy bajito, para que los tributos de abajo no me escucharan.
Todo podía conmigo. Ya no lo podía soportar más. Cuando cogí un cuchillo con la idea de quitarme la vida, escuché un silbido. Me giré hacia la fuente del sonido, y vi a April.
April me miró y me saludó con la mano. Ese era su secreto, trepar. Le devolví una sonrisa. Pero ella fue más allá, y me pasó un arma. Una cerbatana, con dardos venenosos. No me lo podía creer. Tenía algo para atacarles, y huir de allí. Murmuré con los labios gracias, y ella me la lanzó. 
La cogí, y bajé un par de ramas. Lancé el primer dardo, dando a James completamente en el cuello, muriendo al poco tiempo. Cuando se escuchó el cañonazo, Damian se despertó, y cogió el arco. A esa altura podía matarme.
-Muere, estúpida.
Pero antes de que me disparase, yo ya le había lanzado un dardo, dándole en la pierna. Se empezó a retorcer y huyo, dejando el arco a pie del arbol, apoderándome posteriormente de él. Mientras que huía, gritaba, y yo tenía miedo de que otros tributos fuesen a ese lugar, así que, enormemente mareada, como pude, me dirigí al río. No pude evitar decir un gracias para que April se diese por aludida, y me marché.
Me movía lo más rápido que podía, pero la cabeza no me paraba de dar vueltas.Estaba completamente descoordinada, y no sabía ni a donde iba.
El dolor no me permitía moverla pierna, así que hubo un momento en el que no pude seguir, y caí por una pendiente, golpeándome con una piedra en la cabeza. Aún así seguía portando el arco y las flechas.
Empecé a sangrar, y a ver borroso. Estaba empezando a perder la consciencia. Lo único que percibía era el pacífico sonido del agua del río. Empecé a llorar, sabía que tarde o temprano iba a morir. Así que no pude evitar pensar en Blake. En lo que haría al ver mi foto proyectada en el cielo.
Pero empecé a oír unos pasos. Una figura se acercaba a mi, armada con lo que parecía un cuchillo. Sabia que era el final,mi final, así que pronuncié el nombre de Sarah, y perdí el conocimiento.