¡Hola Tributos!Ante todo quiero disculparme por el retraso con la publicación del capítulo,pero es que los exámenes de segundo de bachillerato son matadores...
Bueno, espero que no os hayáis cansado de esperar, y que disfrutéis del capítulo...
Y... ya sabéis, dejad un comentario con vuestra opinión...
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Al día siguiente, contacté con Noah. Se me había ocurrido una magnífica idea. Una réplica del vestido de la cosecha en su talla,pero un poco más elaborado.
Cuando escuchó mi voz, se puso a reir, a llorar.
-¡Dios mío, Kira!¡Cuánto tiempo!
-¡Noah! Si... Demasiado...
-¿Y qué tal con Blake?
-Genial. Todo va perfecto. En casa...
-Si.
-Verás, pronto será el cumpleaños de Sarah.
-¡Qué bien!
-Trece años, y una papeleta más...
-No pienses en eso ahora...
-Quiero hacerle una réplica de mi vestido de la cosecha...
-De aquel granate...
-Si. Y había pensado en tí.
-Me encantaría hacérselo.
-Genial. Ven cuando quieras. Estás invitada.
-Vale. Pues, tengo que entregar un diseño a Mrs Johnson... En tres días me planto en el distrito 12.
-Vale. Te estaré esperando.
-Y yo. ¡Adiós!
-¡Un beso!
Colgué. La iba a ver en muy poco tiempo. Le comenté a mi madre que íbamos a tener una nueva visita, cosa que le pareció estupenda.
Así que fuí a ver a Blake para ir a dar un paseo, y estar juntos. Llamé a la puerta de su casa, y no me abría nadie. Me extrañó mucho, y me dí una vuelta por los alrededores de su casa. Acabé pensando que estaría en la panadería. Pero ví una figura moviéndose por su salón a través de la ventana. Era un agente de la paz.
Los nervios inundaron mi mente. Los avisos de Haymitch de que tuviéramos prudencia. Y ahora...
Pero no me podía quedar fuera, esperando... Así que empecé a dar golpes en la puerta. A gritar el nombre de Blake.
-Se que estás ahí Snow. ¡Ábremé o te arrancaré el pelo! ¡Que me abras de una vez!
Un agente de la paz abrió la puerta, y me empujó dentro, y,agarrándome fuertemente, me llevó al salón, junto a Blake. Kyle y Bianca estaban en las habitaciones.
Seguía zarandeándome, hasta que el agente me sentó en la butaca. Snow me miró, y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo como si fuera una corriente eléctrica.
-Bueno, señorita Kira. Veo que está mejor...
-¡Qué quieres!¡Por qué nos retienes!
-Verás... Estoy harto de vosotros, gentuza de los distritos...
-¡Maldito Gilipollas!¡ Gentuza sois vosotros, que obligáis a niños a matarse unos a otros!
-¡Calla Kira!¡El Capitolio está harto! ¡La coronación será la próxima semana, y se os verá felices y agradecidos al Capitolio! O si no... Atente a las consecuencias. No me cuesta nada quitarte del medio,guapa... Y no será de forma indolora...
Entonces, Blake estalló en cólera, y se intentó levantar contra él.
-¡Ni se te ocurra tocarla, o te mato! ¡Te clavo un hacha entre ceja y ceja!
Un agente de la paz se levantó, y le dio un puñetazo en la espalda, donde se hirió.
-Ya sabeis. O montais un buen teatro en la coronación y en el desfile de los vencedores, u os quedaréis solos.
Se marchó Snow junto a los tres agentes de la paz,quedándonos solos en el salón. Rápidamente,me levanté, y le ayudé a incorporarse. Dió un grito de dolor, y llamé a Bianca para que nos ayudara. Le tumbamos en el sofá, y le levanté la camiseta. Tenía un moratón enorme en la zona de la herida.Así que me dirigí al botiquín, y cogí una crema de las del capitolio.
Se la puse con cuidado,y le subimos arriba. Después, Bianca y yo nos pusimos a hablar en el salón,y lloré.
Estaba harta. Harta del Capitolio,de las muertes injustas, harta de todo. Algunas veces deseo cerrar los ojos y no volver a abrirlos. Desde que me ofrecí voluntaria por Sarah, mi vida ha cambiado completamente. He entrado en una espiral de la que no saldré nunca. Seré mentora,y numerosas muertes cargarán en mi conciencia.Y temo por mi familia.
Bianca me abrazó, y me tranquilizó.
-Kira, ahora no debes pensar en eso. Haz ver al Capitolio tu fortaleza, ves a la coronación, y sonríe.
-Vale, Bianca.
Me marché a casa, ocultando a mi familia lo que en verdad pasaba. Pero había una visita. Pasé a mi salón, y ahí estaba Noah, con su peculiar estilo... Nada mas verla, corrí y la dí un abrazo.
-¡Noah,como te echaba de menos!
-¿Y qué tal está la pareja?
-Bien... Bueno, hablemos de ti. ¿Qué tal el Capitolio?
-Están mosqueados. Debéis ser mas sumisos...
-Ya...
-Bueno,presentamé a Sarah...
-Ah, claro...
Subí a la habitación de Sarah para que bajara. Cuando vió a Noah, se quedó impresionada por el colorido de su indumentaria.
-Ehmm...Hola
-¿Así que tú eres Sarah?
-Si... Tu eres la diseñadora del vestido de la víspera de...
-Si. Yo fuí. Bueno, he venido de visita a ver a Kira y a Blake...
-¡Qué bien!
Al ver los rizos tan raros de su pelo, Sarah se quedó impresionada. No se imaginaba que en el Capitolio la gente vistiese de aquella manera. Le oculté que le iba a hacer un vestido por su cumpleaños. Pero empezamos a organizarle una fiesta sorpresa, ya que solo faltaba una semana para el acontecimiento.
Nos volcamos completamente en ella, pero no podía evitar pensar en la Gira de la Victoria, ser mentores... Mi vida es un infierno cuando me acuerdo de los juegos, y siempre estarán ahí.